Tanto dio que hablar la detención de BOUDOU. ¡Cuánta tinta desperdiciada¡

El reo esposado, expuesto -¿Deliberadamente?-, para las fotografías del caso

Al menos se espera que esta nota tenga algún sentido, probablemente sea de utilidad

La falta de un rigor profesional, tal vez el incumplimiento de directivas establecidas, las que incluso probablemente ni existan de manera escrita, o si las hay, quizás no sean lo suficientemente conocidas, ni aún por los jueces.

Muchísimos argentinos y con justa razón, querían ver a algún kirchnerista humillado. Por más que moralmente tal deseo pudiere ser cuestionado, la realidad de lo padecido por la ciudadanía ante tanto atropello y ataques a las leyes, a la convivencia y al buen gusto, durante tantos años deberían pagarse. Y alguien al menos, lo terminó haciendo …

En primer lugar lo que llamó la atención fue la otra cara de la moneda, el tratamiento opuesto que recibió JULIO DE VIDO al también ser detenido. Molestó el extremo cuidado, seguramente pedido por el propio ex Ministro kirchnerista,  lo que sería más criticable todavía, por la importancia del daño que ese sujeto provocó a la Nación toda. Y encima pidiendo privilegios …

La clara conclusión inicial es que en temas de Seguridad, escasea el rigor profesional, y esto es un tema del Ejecutivo más que del Judicial, tal como se ampliará en unos párrafos más adelante.

La marcada diferencia manifestada por las Fuerzas de Seguridad, en las detenciones de JULIO DE VIDO y de AMADO BOUDOU, al margen de las preferencias que cada lector pueda tener al respecto, han sido notorias y hasta extravagantes cada una de ellas, en sentidos opuestos.

En el caso de DE VIDO fue doloroso tener que aceptar que a un delincuente creador y sostenedor de un sistema de ingeniería destinado a adueñarse escandalosamente de los dineros públicos, se le tenga tanta consideración, a tal punto que quienes fueron a arrestarlo debieron practicar maniobras ridículas, para evitar aunque fuere tan sólo una toma fotográfica a la distancia, del ex Ministro con las esposas puestas.

¿Habrá pagado DE VIDO por esa “atención especial”?. ¿Acaso no existen protocolos al respecto que deben respetarse sea quien fuere el arrestado?. ¿Quién es el que determina una modalidad u otra a la hora de encarar un procedimiento, más allá de las particulares normas de seguridad que cada caso exige?. Todo ello debería estar regulado expresamente, de un modo tal que no dé lugar a confusiones ni a la aplicación de estilos particulares en cada caso.

La responsabilidad en este tipo de hechos debe recaer en el Ejecutivo, que es quien tiene a su cargo la Seguridad. Un juez debe estar limitado en ello, y no debiera aparecer imponiendo condiciones especiales, al margen de esas especiales situaciones que pudiera exigir la seguridad del arrestado. Las normas de arresto debieran ajustarse a unas pocas alternativas de comportamiento determinadas de antemano con su debida calificación. Así el juez debería decir que en el procedimiento X, debe actuarse conforme al Protocolo Z. Así de fácil y sencillo. Además, gran parte de los jueces de la Argentina han demostrado ser ineptos hasta para la parte primordial de su función, cuánto más lo serán si se los saca de las mismas.

La pregunta final es quien determina hoy el modo de operar en las Fuerzas de Seguridad, desde el nivel político, qué experiencia tiene al respecto, y qué formación, en ese sentido. Pregunta absolutamente válida luego de que en la anterior Edición del Portal se mencionó que la conducción del ex RENAR está a cargo de alguien que no cuenta con ningún tipo de experiencia en esa materia. Fue cuando además, se sugirió una especie de negociación entre el Gobierno de MAURICIO MACRI y HUGO MOYANO, para administrar ese “coto” oficial, y, sugestivamente, poco después de la aparición de ese comentario en ENFOQUES POSITIVOS, desde la Casa Rosada salieron raudamente a “despegar” al Gobierno de cualquier tipo de asociación con el Sindicalista que tanto ayudó al crecimiento del poder de los KIRCHNER.

Todo esto y las sugestivas quejas de los amigos del ex Vicepresidente, ni debieran de existir si las normas fueran creadas por profesionales verdaderos, y no por un gris funcionario de turno. Alguien con algún cargo político que es fácil de conseguir en la Argentina con sólo mentir y sonreír permanentemente.

Comentario al margen merecen los Abogados intervinientes como defensores de sujetos de tan malos antecedentes, no sólo penales, sino también humanos. Lo que llevó a recordar al Portal lo que le expresó cierta vez un acreditado Penalista que ya no está en este mundo, cuando dijo: “Dime a quien defiendes y te diré quien eres …”. Porque el lector no debe olvidar que los Abogados no hacen un juramento “hipocrático”, equivalente al de los Médicos. En la Justicia existe el instituto que debe intervenir cuando un acusado no cuenta con defensor, aún siendo el peor de los delincuentes, ese reo.

Para terminar debe destacarse el lapsus linguae cometido por el Abogado de AMADO BOUDOU, EDUARDO DURAÑONA, cuando ante las cámaras de Televisión relataba parte del diálogo que había tenido la noche anterior con su cliente: “Hablé con Amado para decirle ´Mirá Amado, tenés dos opciones, si yo fuera un buen Abogado te diría que te profugues; andate, escondete abajo del ropero o una cama …´”.

Ello dicho sin sonrojarse ni disculparse por el mal ejemplo que daba acerca de lo que debiera decir un “buen Abogado”. Es más, nadie de quienes lo acompañaban advirtieron que un buen Abogado siempre debe guiar a su cliente a mantenerse en Derecho. Claro, cuando esos clientes son personas de bien, valga aclararlo …

Sin más comentarios, porque no se necesitan …