Suiza refuerza sus fronteras

Imagen tomada de la publicación suiza que originó la nota (© Keystone / Martial Trezzini)

La inmigración preocupa en los cantones fronterizos

El número de guardias fronterizos no ha dejado de aumentar en los últimos años y el Parlamento suizo sigue exigiendo la creación de nuevos puestos de trabajo. Esta tendencia a reforzar los controles de las fronteras se observa en toda Europa, a pesar de que las fronteras son cada vez más permeables.

 Fuego cruzado entre las autoridades suizas sobre el control fronterizo.

El desarrollo de la inmigración es motivo de preocupación en los cantones fronterizos y el Parlamento, que llevan años pidiendo que se incrementen los efectivos del Cuerpo de guardias de fronteras. El pasado mes de diciembre los miembros de las dos cámaras legislativas votaron a favor de la prórroga presupuestaria de la Confederación para 2019, con el fin de crear inmediatamente 44 nuevos puestos de trabajo.

Una demanda que el Gobierno ha decidido no aplicar estrictamente: prefiere fortalecer el cuerpo de los guardias de fronteras por etapas a través de la modernización del sistema. La reforma DaziT tiene como objetivo que para el año 2026 las aduanas suizas estén totalmente digitalizadas para simplificar los procedimientos y poder transferir más recursos al control de personas y mercancías.

Una forma de actuar que ha convencido finalmente a una escasa mayoría del Consejo de los Estados (cámara alta), pero que desagrada al Consejo Nacional (cámara baja). El Comité de Política de Seguridad del Consejo Nacional critica fuertemente la lentitud impuesta por el Gobierno. Tiene la intención de seguir presionando al Consejo Federal para que adopte medidas más rápidas.

Esta tendencia de querer intensificar los controles en las fronteras de los territorios nacionales también se da en otros países europeos, incluso aunque las fronteras cada vez sean más móviles.

Frontez es la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Su objetivo es facilitar la cooperación entre las diferentes naciones para ayudar a los Estados miembros de la UE y a los países asociados al espacio Schengen, a gestionar sus fronteras exteriores. Suiza participa en este programa desde 2011. Cada año envía a unos 40 miembros del Cuerpo de la guardia fronteriza a realizar controles en las fronteras de Europa más afectadas por la presión migratoria.

La frontera suiza mide 1 935 kilómetros y limita con cinco países: Francia, Alemania, Italia, Austria y Liechtenstein. La frontera más larga es con Italia (782 km). A lo largo de todo el trazado se distribuyen unos 7 000 hitos externo para marcar los límites de la Confederación suiza. Muchos de estos hitos ya se establecieron en el siglo XVI y están considerados como pequeños monumentos históricos.

(Artículo copiado parcialmente de swissinfo.ch)