¿Qué papel desempeñarían las Fuerzas Armadas argentinas si aumentara la violencia en el país?

El especialista entrevistado

Hay muchas amenazas de parte de grupos kirchneristas, entre otros de izquierda, en ese sentido …

Han sido, y lo son, explícitas esas amenazas. Eso no deja tranquilo a nadie en la Argentina, cuando hace nada más que 40 años, tiempo no demasiado extenso ante una mirada sobre la historia del país, este sufrió tantas muertes provocadas por grupos de la misma procedencia que hoy agreden a la Nación toda.

Al margen de la preocupación señalada, está, y bien visible, el hecho de que casi nadie quiere hoy invertir en la Argentina, hasta tanto pueda eliminarse definitiva y firmemente, el clima de inseguridad que lo relatado implica. El país no puede continuar aislado, porque además sería la situación buscada precisamente por quienes hoy generan la intranquilidad. Aislar para manejar más libremente la violencia y el sometimiento de la población. Ningún argentino razonable y de bien, debería permanecer pasivo  ante este tipo de amenazas.

ENFOQUES POSITIVOS imaginó que vendría muy bien, para ubicarnos ante estos riesgos, conocer el fenómeno de parte de un estudioso del mismo.

JORGE MONES RUÍZ es quien responde a las preguntas del Portal. Él es Licenciado en Estrategia y Organización, ex Militar, y Oficial de Estado Mayor. Ha intervenido en importantes conferencias tanto en la Argentina como en el exterior, así como también en diferentes espacios en los Medios de Comunicación.

A continuación el texto de la entrevista mencionada:

¿Qué origen tienen los grupos violentos que hoy están actuando en la Argentina y amenazan con incrementar su actividad?. ¿Alguna vinculación con elementos de otros países, en especial con lo que quedó de las FARC?

“Como referencia cronológica que marca nuevos procedimientos de acciones revolucionarias podemos decir que en julio de 2000 se realizó en Manta (Ecuador), en el Departamento de Manabí, una conferencia en la Universidad motorizada por el movimiento indigenista Tohalli, en la cual, junto a varias organizaciones latinoamericanas, entre las cuales las FARC y el ELN colombianos tuvieron gran protagonismo, se decidió iniciar en todo el continente la llamada “Guerra Social”. La consigna del movimiento TOHALLI es “Por la vida. La dignidad y la soberanía”. La estrategia a desarrollar en el continente es el de la Guerra Socialversión aggiornada de la acción insurreccional de masas (trotsko-maoísmo). Dentro de la misma se contempló el apoyo a las guerrillas colombianas y otras emergentes, como el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) peruano. Otros movimientos son: Puka Inti (Sol Rojo), Ejército de Liberación Alfarista, además de diversas organizaciones o confederaciones indigenistas.

Este episodio, junto a otros, se realizó en el marco del Foro de San Pablo, verdadera usina política, ideológica y estratégica para las acciones revolucionarias que se desarrollan en el continente.

Los grupos violentos argentinos se nutren de elementos residuales de la guerrilla de los 70 que operan como mentores ideológicos y de jóvenes identificados con la “revolución” y con aquellas organizaciones terroristas. Debe sumarse a esto la influencia del crimen organizado y el factor NARCO, este último como caja financiera y captación de adictos (narco-liberación).

Las vinculaciones con extranjeros, como se dijo, están dadas en el marco del Foro de San Pablo, la Coordinadora Bolivariana y los Círculos Bolivarianos, entre otras instituciones regionales y locales, impulsados en su momento por Hugo Chávez. Son varias las organizaciones encuadradas en este esquema: desde las Madres de Plaza de Mayo hasta Quebracho.

El fenómeno indigenista, hoy de moda, es un aspecto importante que debe ser tratado como amenaza real que afecta varias naciones de la región”.

¿Tienen además alguna genuina composición argentina, apoyada en lo que se prevé, es decir, el kirchnerismo y sus fuerzas de choque habituales?

“Por supuesto, el kirchnerismo fue aliado estratégico de la revolución chavista y conspicuo miembro del foro mencionado, junto a figuras como Lula, Evo Morales, Daniel Ortega, Correa, Mugica, el Obispo Lugo, etcétera.

En este sentido, no fueron pocos los dirigentes kirchneristas y organizaciones/grupos afines que mantuvieron sendas reuniones y participaron de foros, conferencias, y demás, para tratar de ir consolidando el proceso revolucionario neo-marxista en el continente, más conocido como Socialismo del Siglo XXI.

Pero vale destacar que otros grupos o Partidos no oficialistas, también participaron (y aún lo hacen) de esta nueva Internacional revolucionaria, a la que podríamos definir como una versión aggiornada de la Conferencia Tricontinental de los 60, en la cual se decide la lucha armada en América Latina y la creación de los Ejércitos de Liberación Nacional”.

¿Qué proyección razonable podría hacerse al respecto, no sólo acerca de lo que puedan idear estos grupos violentos sino de las respuestas del actual Gobierno ante algo que hasta ahora demostró no poder prever ni manejar? 

“La violencia continuará como procedimiento desestabilizador para lograr una “deslegitimización” del Gobierno democrático, comparándolo con la dictadura militar. No puede descartarse su agravamiento.

Sin embargo, a partir de las últimas sesiones de este año del Foro de San Pablo, podemos concluir que, más allá de la violencia, el centro de gravedad de su maniobra estará dada por el desarrollo de una fuerte estrategia “gramsciana”, o mejor dicho, una continuación de la misma, pero más virulenta. Es a partir de la infiltración en los medios de comunicación, la educación y la cultura que se enarbolan la doctrina y la praxis revolucionaria marxista. Estas acciones revisten mayor importancia que las violentas, ya que la prédica antisistema carcome las mentes y los espíritus de las juventudes y las clases burguesas adormecidas por el “relato” oficial o de la oposición. La sociedad puede quedar inerme ante el avance de estas ideas y la consecuencia la observamos en Venezuela.

Resulta escandaloso en estos días, y a partir del caso Maldonado, observar las prédicas en las escuelas a partir de un fascículo editado por la CTERA y la defensa que de los mismos realizaron otros gremios, Partidos y personajes mediáticos. Sin embargo este curso de acción no comenzó ahora, lleva años.

El Gobierno no parece advertir la amenaza, sea por desconocimiento, desidia, falta de compromiso o convicción. No reacciona, y cuando lo hace es a destiempo. No creo que sea totalmente consciente del problema y mucho menos que sepa cómo enfrentarlo. Absorbido por la cuestión económica, debería saber que “no sólo de pan vive el hombre”.

 ¿A partir de la situación que describe, se conoce algún tipo de malestar en las Fuerzas Armadas?

“Más allá del aspecto salarial (y no es el único sector que lo sufre), el exiguo presupuesto para la Defensa impide el desarrollo profesional deseable, atentando contra la vocación y la profesión. Es por ello que observamos un flujo permanente de cuadros militares que abandonan la fuerza a la que pertenecen tentados por mejores perspectivas socio-económicas que le ofrece la vida civil. Caso concreto, nuestros Pilotos de la Fuerza Aérea”.

¿Podría creerse entonces que en las Fuerzas Armadas argentinas no habría motivación para enfrentar una violencia desmedida, en caso de que esta se manifieste, y obviamente la reacción fuese ordenada por el Gobierno constitucional?

“Creo que es así. Por más que se modifiquen la leyes (de Defensa, de Seguridad Interior y de Inteligencia) para permitir el empleo de las FFAA en cuestiones internas (violencia social, narcoacciones, terrorismo, etcétera), la pregunta sería: ¿Qué garantía tiene el uniformado para no terminar como sus antecesores, que hace 40 años y también cumpliendo leyes y decretos de Gobiernos democráticos, terminaron cuestionados, acusados por supuestos delitos, testigos y pruebas falsas, luego presos y muchos de ellos muertos en prisión?

Se puede generar una “especie de brazos caídos” o “mirar para otro lado”, y que de alguna manera lo estamos viendo actualmente con el accionar de las Fuerzas Policiales y de Seguridad. Evitan comprometerse porque saben que tiene más garantía el delincuente que el funcionario policial, quien seguramente terminará preso o echado de la fuerza por “represor” o “haberse excedido en sus funciones”. Resultado: el malviviente festeja su impunidad y el delito y la violencia crece; el uniformado pierde motivación para hacer cumplir la ley y reprimir el delito como manda la Constitución Nacional”.

Hoy se habla mucho sobre el indigenismo, y usted mencionó al mismo. ¿Podría ampliarnos este tema?

“Empiezo transcribiendo un documento de esas organizaciones indigenistas, en el cual se ponen de manifiesto, de alguna manera, sus objetivos estratégicos. Si bien data de 2005, existen otros muy anteriores, como el elaborado por el Primer Congreso Internacional de Culturas Indígenas en Patagonia realizado en Comodoro Rivadavia en 1993, en los que se plasman intenciones similares. Es decir, este problema no es de ahora.

II ENCUENTRO NACIONAL DE ORGANIZACIONES CAMPESINAS, INDÍGENAS Y DEL CAMPO POPULAR. Comunicado de Prensa, del Consejo Asesor Indígena,  El Bolsón, 10 de enero de 2005

“A la organizaciones de base de nuestro Pueblo Mapuche, de los Pueblos Hermanos, campesinas, urbanas en lucha y a la opinión pública El Consejo Asesor Indígena (CAI) comunica que el 29 y 30 de enero se realizará en Cuesta del Ternero, Paraje ubicado a 30 kms de El Bolsón en la provincia de Río Negro, el II Encuentro Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y del Campo Popular, del cual somos responsables de la coordinación junto con Porijhú del Chaco y Campamento de Trabajo de Córdoba, todos integrantes de la COCITRA (Coordinadora de Organizaciones del Campo, Indígenas y de Trabajadores Rurales de Argentina) y de la CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo). A este encuentro concurrirán organizaciones de Salta, Chaco, Buenos Aires, Formosa, Entre Ríos y Chubut, entre otras provincias. El tema central que nos convoca es la importancia que tiene para todos los sectores sociales la lucha por la tierra y el territorio tanto en el campo como en las zonas urbanas. El objetivo es poner en común las distintas experiencias de resistencia que llevamos adelante ante el avance de la apropiación y destrucción de nuestros recursos esenciales para la vida, buscando fortalecer nuestros lazos de solidaridad.”

 

El Almirante Fraga advertía en los 90 sobre la “cuestión Mapuche” como una circunstancia de particular relieve en el planteo geopolítico y geoestratégico de la Patagonia. Es dable destacar que la supuesta “nación mapuche” abarca una zona que incluye bajo una misma región una porción de territorio chileno y argentino (en este último caso en la provincia de Neuquén y su proyección del otro lado de los Andes.

La cuestión y la bandera mapuche es auspiciada por el exterior (fundamentalmente desde el Reino Unido de Gran Bretaña).Observamos una campaña pro-mapuche que en los últimos tiempos se agita permanentemente y ocupa un importante espacio en los diferentes medios de difusión y culturales de ambos países afectados. Es necesario destacar que en Chile, algunos sectores, entre ellos militares, observan con preocupación la cuestión mapuche, ya que perciben una maniobra interesada “segregacionista” que afectaría a Chile en un ecosistema, que sin considerar la frontera política, es compartido como región geográfica con la Argentina.

Vale destacar que los territorios reclamados constituyen ecosistemas sobre el  sector cordillerano en algunos casos, y sobre tierras con recursos naturales de alto valor estratégico, como es Loma de La Lata en Neuquén, que es un importante yacimiento gasífero y petrolero concesionado a Repsol-YPF.

Los reclamos territoriales aborígenes están presentes en todo momento y en todos los ámbitos; sólo esperan que alguien tome su bandera y los apoye. La intención de ser reconocidos; justo y sano reclamo (indianismo); se mezcla con la de ser autónomos, de autogobernarse, de tener su propia justicia, de tener escuelas en las que sólo se enseñe su lengua y no la del país en donde viven (indigenismo).

Es absolutamente dable inferir que detrás de dichos reclamos se esconden intereses extranacionales que potencian su actitud a partir de un mundo en el cual la degradación ambiental, la explosión demográfica y la escasez de recursos naturales constituyen las principales “nuevas amenazas” que caracterizan el contexto estratégico global.

 

Las diferentes normativas que surgen de las reformas constitucionales constituirían el andamiaje básico necesario para avanzar en reclamos que ponen en peligro la integridad de los estados y atentan contra cualquier proyecto “sugestivo de vida en común” (definición de “Nación”, según Ortega y Gasset), condición esencial para el desarrollo de las sociedades civilizadas al amparo, cada una, de su propia identidad nacional.

Por lo expuesto, no es aventurado percibir intereses internacionales en la consecución de los objetivos políticos que dinamizan las comunidades aborígenes. Como ya hemos mencionado, es en las regiones de baja densidad demográfica, pero atractivas por sus riquezas económicas y recursos naturales donde muchos grupos pretenden instalarse.

Finalmente, las características del conflicto moderno y su dinámica multifuncional permiten concluir que los recursos naturales de los países que los poseen, más aquellos ecosistemas que por su alto valor ecológico constituyen reservas estratégicas, serán las causas que potenciarán el enfrentamiento de intereses extranjeros con intereses nacionales. Asimismo se incentivarán las contradicciones internas de las naciones, en particular aquellas de carácter cultural. En este sentido, el “indigenismo” es un vehículo que, a partir de soportes ideológicos, políticos, financieros y mediáticos proporcionados por países desarrollados, ONG (s) y corporaciones transnacionales, atenta contra la identidad nacional primero, y contra la integridad territorial después”.

4 Comments on "¿Qué papel desempeñarían las Fuerzas Armadas argentinas si aumentara la violencia en el país?"

  1. Susana Piedrabuena | 10 septiembre, 2017 at 6:07 pm |

    Cuanto me alegra señores de esta página por cuanto había perdido el rastro de este analista tan serio y bien informado y les agradezco y invitenlo seguido

  2. Coincido con las palabras de Susana, este hombre por las veces que lo escuché o leí de él sabe bastante más que los analistas más encumbrados

  3. Manfred Grivert | 11 septiembre, 2017 at 11:05 am |

    Acerca de estos temas tan graves nadie habla, al menos en los medios. Los programas de televisión se ocupan de estupideces cuando lo grave está allí en el Foro de San Pablo donde se reúnen los violentos y mentirosos del mundo y diseñan campañas para dominar al mundo. Enfermos todos como queda en evidencia con lo que alcanzan a conseguir en distintos países. Y tampoco se ocupa de publicar sobre esta cuestión el mismo gobierno que debería tener interés en que se sepa para que la ciudadanía esté prevenida

  4. Gloria Martelli | 11 septiembre, 2017 at 12:24 pm |

    Muy completo el informe ¿Y ahora qué? habría que preguntarle al gobierno que si no se hace cargo de estos hechos se estará entregando a los grupos de zurdos y delincuentes que nos están acosando

Comments are closed.