Que la perversidad y el cinismo no venzan a la justicia, y que la tolerancia no se confunda con tibieza y debilidad

Los argentinos ante una nueva oportunidad que no debe dejarse escapar, como sucedió con otras anteriores

No habría sido casi un empate, como dijo ANÍBAL FERNÁNDEZ, porque los números reales son muy probablemente, bastante distintos a los oficiales, pero hay que reconocer que pese a las monstruosidades institucionales que cometió el Gobierno kirchnerista, y que estuvieron a la vista de quien quisiera verlo, seguiría siendo una cifra muy alta la de quienes lo votaron, si la misma fuese tan solo de 100. De modo que habrá que sostenerse en la esperanza de que esos argentinos que procedieron de dicho modo, modifiquen cuanto antes su conducta. Y ello será más fácil si el nuevo Gobierno hace lo que tiene que hacer. Y no es tan complicado saber qué es lo que hay que hacer para dejar a la comunidad tranquila y segura.

Deberán desde ahora manifestarse dos hechos imprescindibles para que pueda hablarse, con propiedad, de lo que tanto reclamó la ciudadanía cuando pedía un “cambio”. Ellos son:

  • Que el nuevo Gobierno muestre decencia y probidad, y
  • Que la población, también haga lo suyo: Que apoye al Gobierno si este lo merece, y que lo haga a través de la más vigorosa participación, la que incluye el repudio a los gobernantes si estos se salen de la línea de conducta hasta ahora prometida.

Lo sucedido el Domingo de las elecciones, es una nueva oportunidad que le presenta a los ciudadanos la Providencia. Ya la habían tenido en dos ocasiones en los últimos años. Una fue cuando la desaparición física de NÉSTOR KIRCHNER abrió una expectativa de cambio de rumbo en la Política argentina. Allí se creyó que ese hecho podría disminuir la confrontación política y social en el país, que habría menos corrupción, menos autoritarismo, menos impunidad …, pero fue peor que antes.

Luego la partida del mentor regional de este tipo de Gobiernos como el del kirchnerismo. Murió HUGO CHÁVEZ, y la situación creada entonces fue una copia de lo sucedido en la Argentina: Empeoró, y sustancialmente.

Es decir, su dirigencia política y el pueblo en general, no fueron capaces de aprovechar el momento de confusión, los primeros escarceos, la posibilidad de divisiones internas en el grupo gobernante. No, nada de eso sucedió. Por el contrario se consolidó la unión entre quienes habían tomado al país como escenario de sus fechorías.

Hubo de todo como para aprender, y si la ciudadanía no lo quiso hacer, será su problema para el futuro, error que pagarán aún los inocentes, esos que se han percatado de todas las falacias discursivas del kirchnerismo y de sus “partícipes necesarios”, porque debe quedar claro que quienes de un modo u otro apoyaron al régimen anterior, deberían ahora ser considerados “colaboracionistas”, auténticos co-responsables de las actitudes del mismo, y en un país ciertamente ordenado quedar inhabilitados moralmente para actuar en la Política, sin que con esto se esté hablando de venganza, sino, sencillamente de justicia, y de prudencia imprescindible para evitarle más males a la Argentina.

Es bueno cerrar la presente nota, con un fragmento de la nota que horas después de conocerse el resultado del reciente acto electoral, publicó el Diario digital INFOBAE, escrita por la Filósofa y Escritora DIANA COHEN AGREST, bajo el título “Del reinado ilusorio a la República”:

“El escenario es demasiado complejo y, para muchísimos ciudadanos, es imposible pensar en una “revolución de la alegría”. Si según proclamó el Presidente electo, “este es un día histórico que cambiará nuestras vidas”, ese cambio sólo se hará realidad si se logra desarticular el populismo perverso que profundizó la pobreza, la cultura de la transgresión, la impunidad. Una impunidad que no sólo habilitó un magnicidio cuyos enigmas crecen tanto como crece la hiedra del olvido que lo va cubriendo y que hasta puede terminar por ocultarlo en un rincón de nuestra memoria”.

Difícil superar como remate de este Editorial, las expresiones recién transcriptas.

 

Carlos Alberto Cabana Cal

Enfoques Positivos

Noviembre 27 de 2015

 

FUENTE: ENFOQUES POSITIVOS

4 Comments en "Que la perversidad y el cinismo no venzan a la justicia, y que la tolerancia no se confunda con tibieza y debilidad"

  1. Josefina Playne | 30 Noviembre, 2015 at 9:21 pm |

    Va a ser difícil cambiar a los argentinos porque son muy comodos y mientras ellos estén bien no les importa que se robe y que se den muy malos ejemplos

  2. LO QUE SE DICE QUE PUEDE PASAR EL DIA DEL TRASPASO EL 10 DE DICIEMBRE ME PARECE CREIBLE CONOCIENDO COMO SON LOS KRETINOS QUE NOS ESTUVIERON GOBERNANDO Y NO QUERRAN COMO LO HACE TAMBIEN MADURO DEJAR LA TETA DEL ESTADO PARA SEGUIR ENRIQUECIENDOSE SIN TRABAJAR NI RENDIR NINGÚN TIPO DE CUENTAS A LA JUSTICIA

  3. PERTIERRA IVAN | 1 Diciembre, 2015 at 11:57 am |

    Como lei hoy en algun diario la diferencia superior de Macri sería muy superior a la que se anuncio porque como hizo en todos estos años el kirchnerismo el fraude estuvo siempre en el correo

  4. En cuanto a este tema me siento optimista porque cuando se empiece a recordar cómo es un poco el orden y el respeto del país desde el exterior, los kirchneristas se van a ir olvidando de su lider

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