¿Qué exige ALEJANDRO FARGOSI de los funcionarios judiciales en cuanto a comportamiento y capacitación …?

Alejandro Fargosi

Entrevista que le realizó el Portal, a partir del desagradable maltrato brindado por un funcionario judicial a un Policía

 

El último Viernes el Diario digital INFOBAE publicó un valioso artículo suscripto por el doctor ALEJANDRO FARGOSI, quien hasta el anteaño pasado fue Consejero del Consejo de la Magistratura de la Nación, y para algunos observadores del ámbito tribunalicio, probablemente en corto tiempo ocupe un cargo de relevancia vinculado a la Justicia argentina.

El doctor FARGOSI se prestó a un diálogo con ENFOQUES POSITIVOS, a partir de esa triste circunstancia – precisamente la que motivó la nota aquí mencionada -, que protagonizó uno de los Secretarios del Juzgado Federal a cargo del juez JULIAN ERCOLINI, hecho que rápidamente tomó amplio estado público en las redes sociales, con duras críticas al funcionario judicial.

Al final de la presente entrevista realizada al doctor FARGOSI, se transcribe la nota de INFOBAE. Y seguidamente se presentan las respuestas a las preguntas que a su autor, le formuló el Portal:

P: El reciente cruce telefónico entre un Policía y un funcionario de la Justicia deja en evidencia el especial comportamiento en dicho ámbito, el que parece ser habitual, según lo escuchado de parte de  miembros de Fuerzas de Seguridad. La Justicia muestra grandes deficiencias e incorrecciones en la selección de su personal. ¿Cómo podría contenerse este tan grave problema?:

 

R: “Simplísimo: exigiendo a jueces, fiscales, defensores y funcionarios que actúen como tienen que actuar: ética, corrección, seriedad, educación, eficiencia, rigurosidad, capacidad, inteligencia, etcétera. El sistema judicial tiene que estar integrado por los mejores. Para decirlo en términos colegiales: no deben aprobar con 4, deben aprobar con 8. Para eso tienen todas las ventajas, prerrogativas y poderes que describo en la nota de Infobae. Tenemos que subir los niveles de exigencia y hacerlos cumplir con todo rigor”.

 

P: Para el Portal, los beneficios que usted remarca como recibidos por el personal judicial, constituyen privilegios que no se manifiestan en otras actividades estatales. Si además ese personal no responde adecuadamente y en ocasiones sirve a la misma corrupción, se está entonces ante una situación que requiere grandes y urgentes cambios. ¿Por dónde habría que empezar a concretarlos?:

 

R: “No los considero privilegios sino garantías para encontrar los mejores, reconocerles sus méritos y exigirles al máximo, empezando por 24 horas de disponibilidad. Los que no cumplan con sus obligaciones, deben ser sancionados con todo rigor y en ciertos (muchos) casos, removidos. Es lo que corresponde y con esa actitud se solucionaría todo muy rápido. Por dar un ejemplo: hace dos años, el juez Enrique López, del Tribunal Constitucional de España, especie de Corte Suprema, renunció a toda una vida dedicada a la Justicia, a las 24 horas de haber pasado un semáforo en rojo, porque estaba pasado del máximo en alcoholemia. Nadie le pidió la renuncia. Renunció por vergüenza y por deber. No fue hace 300 años ni en Noruega: fue hace dos años y en España. Así tiene que ser”.

 

P: Otra de las manifestaciones irregulares en la Justicia, en sus distintos fueros y jurisdicciones, es la de una actuación corporativa, que puede verse cuando entre sus miembros procuran protegerse mutuamente. Este tipo de conducta resulta irritable para cualquier ciudadano, frente al gran poder con el que cuentan los jueces en temas de una enorme trascendencia sobre la ciudadanía, que afectan hasta  la vida misma, el honor, la libertad, el patrimonio … ¿A qué organismo independiente puede acudir un afectado para reclamar por abusos o burdas deficiencias en las decisiones judiciales?

 

R: “En el caso de los jueces, al Consejo de la Magistratura. En el caso de los fiscales, a la Procuración General de la Nación; en el caso de los defensores, a la Defensoría General de la Nación. Y en el caso de los funcionarios, a la Corte Suprema de Justicia. Ojalá que muchos denunciaran, porque el miedo a enemistarse con la familia judicial ha provocado que el sistema no puede auto-depurarse, porque no se entera de sus propios excesos”.

 

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A continuación se transcribe la nota publicada por el Diario INFOBAE, el 9 de Diciembre último. Es el trabajo suscripto por el doctor ALEJANDRO FARGOSI:

“Una actitud despreciable que no debe quedar impune

 

Ha trascendido la grabación telefónica de dos diálogos entre un funcionario policial y otro judicial. Calificarlos de “diálogo” es para ser educados ante el lector, ya que educación es precisamente lo que está ausente en esas grabaciones, no en el policía sino en el funcionario judicial, superior estructural del agente al que maltrata como en una mala película clase “b”.

Según el juez federal a cargo del juzgado en el que trabaja ese funcionario, se ha hecho una denuncia penal por la grabación ilegal, ya que todo diálogo telefónico está amparado por el secreto de las comunicaciones. Es correcto proceder así, con todo rigor legal.

También el magistrado ha decidido separar temporariamente al funcionario judicial de su cargo de “articulación con las fuerzas de seguridad” hasta que se aclare el hecho. También es correcta esa decisión, por estricto rigor administrativo preventivo.

Pero falta lo esencial: mas allá de la doctrina del “fruto del árbol prohibido”, que impediría si se la aplica, utilizar ese audio para evaluar la conducta del funcionario, lo concreto es que -si se la confirma- se trata de una actitud deleznable que no puede quedar impune.

Una retaíla de groserías es inadmisible en cualquiera y en un funcionario público judicial, es algo muy grave.

Todos y cada uno de los miembros del Poder Judicial, desde los jueces de la Corte Suprema hasta el último empleado de Mesa de Entradas, deben saber que todas las garantías que tienen en su trabajo, no son porque sí. Son garantías que los obligan a ser un ejemplo, porque tienen un inmenso poder, totalmente distinto al de cualquier otro mortal en nuestro sistema constitucional.

Ese funcionario, al igual que los jueces, fiscales, defensores y otros muchos empleados y funcionarios del Poder judicial y del Ministerio Público Fiscal están obligados a ser mejores que el resto de la sociedad. A serlo y a parecerlo.

Para eso tienen un mas que excelente nivel salarial, una estabilidad laboral de la que carecemos todos, un régimen vacacional de excepción, un sistema médico óptimo, un régimen jubilatorio increíble y hasta están exentos del Impuesto a las Ganancias.

Semejante batería de ventajas solo se justifica porque la interacción de jueces, fiscales, defensores y las estructuras que los rodean tienen un poder inmenso, que requiere de los mejores, y a los mejores hay que recompensarlos bien. Claro, también hay que exigirles que sean los mejores.

Magistrados y funcionarios pueden permitir que una persona nazca o no; que reciba o no un tratamiento médico que le permita vivir; que lo eduque tal o cual padre, o un tercero; que adquiera la mayoría de edad antes de tiempo; que tenga capacidad o pierda su autodeterminación; que se case o se divorcie; que posea o no sus bienes el litigio; que permanezca libre o sea encarcelado; que tenga o no tenga hijos y hasta que pueda morir… Salvo Dios, nadie tiene el poder que tienen los miembros del Poder Judicial. Ni el Presidente de la Nación, ni todo el Congreso junto.

Por eso deben ser los mejores. Por eso tienen garantías mas que suficientes para que no sucumban ante las tentaciones y debilidades que nos acechan a todos.

Deben ser los mejores de verdad. No basta que sean decentes. Además deben ser eficientes, serios, trabajadores, inteligentes, equilibrados, ecuánimes, un ejemplo para quienes los rodean y de ninguna manera se pueden dar permiso para ser unos energúmenos groseros y prepotentes que abusan de su cargo. Mucho menos contra sus subordinados. Y muchísimo menos contra las fuerzas de seguridad, que por salarios bajos y un régimen laboral casi perverso, ponen en riesgo su vida y su integridad física todos los días, como los demuestran tantísimos muertos e inválidos, año tras año.

Y que no se diga que ese u otro policía era un mal agente, porque que haya malos policías no es una excusa para que haya malos funcionarios y jueces.

La Argentina sigue increíblemente careciendo de un Código de Ética Judicial como infructuosamente propusimos junto a Daniel Ostropolsky en el Consejo de la Magistratura hace unos años. Pero mas, mas allá de esa inconcebible falencia, si se comprueba la veracidad de los audios -aunque hayan sido ilegales- ese funcionario debiera ser removido de su cargo, o cuando menos, debiera ser obligado a pedir disculpas al policía maltratado en un acto público ante muchos policías y miembros del Poder Judicial, para que aprenda ahora la educación que no tiene, con la obvia anotación en su legajo, para los concursos en los que pretenda ascender.

Si no se actúa con rigor ante estos atropellos, seguiremos destruyendo un país que fue mejor y puede volver a serlo. Pero antes hay que acabar con la impunidad y con la complicidad encubierta que implicaría no tomar medidas de absoluto rigor”.

 

4 Comments on "¿Qué exige ALEJANDRO FARGOSI de los funcionarios judiciales en cuanto a comportamiento y capacitación …?"

  1. y que se creian ustedes que podría ser la justicia de un pais corrupto donde todo esta contaminado y los jueces no deberian ser diferentes al resto de la poblacion

  2. SEBASTIAN HIDALGO | 12 diciembre, 2016 at 11:26 am |

    Estoy de acuerdo y sumaría mayores exigencias con relación a estos señores que se llevan todo por delante. Nunca como durante el kirchnerismo el personal de la justicia, desde los jueces para abajo e inclusive la misma corte de justicia sobre la que según he leído aquí mismo no cumplió con los requerimientos que establece la OEA cada tres años, han aumentado grandemente su desprestigio. Ellos se creen que las leyes y las obligaciones están para los demás y no para ellos. En las grabaciones de este pobre secretario queda en evidencia, con su actuar autoritario e irrespetuoso

  3. ALEJANDRO RUNDLE | 12 diciembre, 2016 at 9:48 pm |

    Me pareció buena la nota pero a mi juicio se quedn cortos cuando hablan de lo que debería exigirse a los funcionarios judiciales. Creo que también habría que hablar de cuestiones patrimoniales de la que ellos no tienen idea porque vienen casi siempre de familias con escasos recursos y quieren enriquecerse ejerciendo sus cargos en la justicia. Cuantos casos tenemos en estos momentos en la justicia? (Freiler por ejemplo), Lo propuesto no debería ser excluyente sino una condición razonable que aspire a eliminar esa posibilidad de que quienes busquen cambiar notablemente su condición social usen un cargo de estas características. Que se pongan a trabajar como empresarios pero no como jueces

  4. PATRICIA LEWIS | 13 diciembre, 2016 at 3:59 pm |

    Me pareció un buen reportaje serio y sobrio sin estridencias que es lo que hoy sobra. Hay que hacer lo que haya que hacer pero siempre dentro de la ley y esta permite que se pueda exigir su cumplimiento aun a los jueces y funcionarios judiciales. Podría agregar: Aún y sobretodo

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