Probar del propio veneno. La codicia de NÉSTOR KIRCHNER sigue provocando daño como si aún estuviese con vida …

La ex Presidente y lo que para algunos observadores es un montaje destinado a victimizarse ante su inminente viaje al exterior …

Mucho se tiene que transitar todavía en la Argentina, para aprender a vivir en una auténtica democracia

ALICIA KIRCHNER prueba del propio veneno familiar. Hay un dato bastante desconocido u olvidado, acerca de los Gobiernos de su hermano NÉSTOR o de quienes por él fueron puestos a dedo en Santa Cruz, desde el nivel Nacional. En un territorio provincial que a fines de los noventa contaba con nada más que 250.000 habitantes (hoy no superan los 300.000 y probablemente en un par de años más la cifra bajará a aquel monto original), NESTOR KIRCHNER se encargaba de impedir, y bajo cualquier excusa, el establecimiento de cualquier emprendimiento industrial medianamente importante. Él no quería competencia, necesitaba, para manejar políticamente a su feudo, contar con la población cautiva, con la mayor dependencia posible del Estado.

Algo con la misma finalidad hacía con la construcción de caminos, demorando esa necesidad e impidiéndola cada vez que podía, paradójicamente cuando luego esa actividad fue la que más utilizó para enriquecerse él y sus secuaces.

Hay que imaginar un lugar tan lejano y compuesto de poblaciones relativamente pequeñas, en un momento en el que los teléfonos casi no funcionaban y no existía ni Internet ni ningún otro modo de comunicación hoy tan usado. Así KIRCHNER, con estos recaudos, conseguía que su población no pudiera unirse tan fácilmente en su contra, algo elemental que, como queda expresado, hoy sería imposible de mantener.

No se equivocó entonces la actual Gobernador de Santa Cruz, cuando días atrás dijo que “echar de un empleo público a un santacruceño significa dejarlo sin nada”. Claro, porque no encontrará allí otro trabajo. Tendrá que irse, solo o con su familia, a buscar el sustento a otro lugar. Esa es la cruda y triste realidad. Y ese es el veneno que está probando hoy ALICIA KIRCHNER.

Santa Cruz es inviable, como lo es todo Gobierno populista. De allí que la nombrada hoy pide desesperadamente dinero al Gobierno Nacional, para sostenerse, pero no sólo para mantener esa pesada masa ubicada en la Administración Pública, sino también para que no se quiebre su extravagante sistema jubilatorio que resulta insostenible.

Por si algo faltare, el Gobierno de ALICIA KIRCHNER en tan corto lapso sumó 3.000 personas más en puestos oficiales. Es decir, el jubileo total que siempre pusieron en práctica NÉSTOR y CRISTINA KIRCHNER.

Y un “Por si algo faltare II”, recuerda que el Gobierno de CRISTINA KIRCHNER le giró a su cuñada casi 1.500 Millones de pesos, cuando estaba ya con un pie fuera de la Casa Rosada. Fue una de las entregas “en blanco”, de las que aparecen a la luz, oficialmente. Conociéndose el estilo del kirchnerismo cualquiera legítimamente puede suponer que en los últimos tiempos, antes de traspasar el poder, la ex Presidente habrá previsto la situación que hoy vive su “lugar en el mundo”, y por consiguiente, fiel al estilo opaco que cultivó en su Gobierno, los envíos empaquetados y “en negro”a Santa Cruz, podrían haber sido tantos como los Diarios que llegaban a la Provincia, en los mismos aviones oficiales, por poner un parámetro. O tal vez muchos más …

Por todo lo cual, se hace intolerable que hoy el Gobierno Nacional esté enviándole dinero a una mujer co-responsable de tamaño perjuicio provocado a su provincia.

Puede entenderse que a ningún Presidente le conviene tener incendiada una provincia, pero sería más justo que simultáneamente al esfuerzo que todos los argentinos están haciendo, estos culpables absolutos y responsables del daño sin excusas, estén tras las rejas, y no paseando por el mundo, donde aprovecharán ineludiblemente, por sus pésimos antecedentes y su tan baja moral, mejorar su situación legal, y hasta probablemente practicar maniobras de ocultamiento, o aún de evadirse de la Justicia.

Ignorar estas posibilidades es complicidad, porque a esta altura hablar de ingenuidad, ya no lo creería nadie …