No se entiende el abandono del orden en el espacio público. La Policía ausente o sólo para mostrar una presencia inútil

Una decena de inadaptados, por más justos que fueren sus reclamos, paralizan a una enorme cantidad de ciudadanos

Urge la recuperación de la calle, por respeto a los derechos de los ciudadanos, por el buen ejemplo y la seguridad

 

No admite discusión la aseveración de que son muchos, muchísimos podría decirse, los problemas que le han quedado a la Argentina por la más de una década de desgobierno y de desidia de la dirigencia política. Y fueron más de diez porque la caída viene desde bastante antes que los KIRCHNER tomaran el poder.

Y tan cierto es lo dicho, como que ahora sería el momento más adecuado para que la ciudadanía reaccione y que lo haga cuanto antes, porque a medida que pasan las horas, no ya los días y mucho menos las semanas, la cuestión se agrava, y todo termina convirtiéndose en un círculo vicioso de difícil reversión.

Si debiéramos esforzarnos para delinear, dentro de semejante caos, una disciplina de trabajo, en especial de selección de las materias más urgentes para ser abordadas y así, a través de ellas continuar con el resto, todo debería enfocarse a recuperar el orden público en primer lugar, y generar luego aunque sea la más elemental confianza en la conducción del país. Y esta simple ecuación ya recuerda al eterno interrogante: “¿Qué es primero, el huevo o la gallina …?”.

El orden público al que nos referimos, es, obviamente, el control de la calle, el inevitable escenario donde todos los ciudadanos tenemos que transitar cotidianamente. Para eso está el Estado, para hacer de ese lugar algo apacible, no expuesto a comportamientos peligrosos, en algunos casos verdaderas locuras de parte, especialmente, de quienes circulan con vehículos de cualquier tipo. Pero los mismos peatones constituyen muchas veces, el mayor riesgo. Puede verse esto en cualquier momento del día.

Y, obviamente, ese control estatal tiene que estar dirigido a evitar los riesgos antedichos. Mucho más, la comisión de delitos, los que en su mayoría ponen en riesgo hasta la vida de las personas. Un cóctel muy peligroso: Descontrol de la calle, y ausencia policial. Festejan los delincuentes …

También consiste, esa prevención de parte de los Gobiernos de turno, en cuidar la estética del espacio público, pero este punto, con lo importante que es, ha perdido valor en estos momentos. Es urgente erradicar el peligro en la ciudad, y generar un clima de convivencia pacífica y segura.

Y, una vez conseguido este propósito, vendrá el resto, como añadidura. Al estilo de lo que enseñó la aplicación en los Estados Unidos (Nueva York, Los Ángeles y Boston), a mediados de los años ochenta, de la teoría criminológica conocida vulgarmente como la de “Ventanas rotas”.

No vale extendernos en la explicación de esa teoría, por cuanto la misma es suficientemente conocida, pero pareciera haberse olvidado de sus principios, los que apuntan a generar algo así como: Si exigimos el orden en lo mínimo, esa será la base para encarar lo máximo …

Dicho de otro modo, y considerando lo que cualquier ciudadano puede experimentar ante un ambiente público muy sucio y abandonado, como pueden ser los baños y los transportes especialmente, a mayor suciedad y abandono, menor respeto de parte de los usuarios. Una escalada de relación inversamente proporcional.

Esta comparación puede sonar a inadecuada, pero está comprobado que efectivamente así es el comportamiento social, sobretodo en un país en donde prevalece el escaso apego a la ley.

Es tan común ver a ciudadanos latinoamericanos, especialmente a los argentinos, que estando en territorio estadounidense, observan un cuidadoso comportamiento público, en particular el referido al tránsito en las calles y rutas de ese país. Y ni siquiera hay que viajar tanto para encontrarse con argentinos respetando rigurosamente el cruce peatonal en Chile o en Uruguay.

¿Porqué aquí no proceden del mismo modo?

Cada día se conocen varios hechos de tránsito que terminan provocando muertos y heridos, y muchos de estos últimos quedan con lesiones vitalicias. Sucede en todo el país, y con mayor frecuencia en lugares alejados de las grandes ciudades, donde pareciera que el abandono de la información y la prevención, son más notables.

Los últimos Gobiernos de la Argentina, incluido el actual de MAURICIO MACRI, vienen mostrando un cierto miedo a imponer el orden, cuando se trata no sólo de un derecho del Estado sino de una obligación de sus administradores.

Una triste y muy reciente decisión del Gobierno, admitió no poder eliminar los cortes de calle, es decir, que esos desagradables y peligrosos “piquetes”, continuarán manifestándose no sólo a la vista de la Policía, sino al cuidado de la misma, mientras los ciudadanos honestos y trabajadores, pagan las consecuencias.

Mala señal, “mala onda” dirían los chicos. Pésimo ejemplo, agrega el Portal. Es de esperar reacciones de la ciudadanía para exigir al Gobierno que haga lo que debe hacer. Así de simple …

 

Carlos Alberto Cabana Cal

Enfoques Positivos

Junio 14 de 2016

FUENTE: ENFOQUES POSITIVOS

1 Comment en "No se entiende el abandono del orden en el espacio público. La Policía ausente o sólo para mostrar una presencia inútil"

  1. LA NOTA ESTÁ BUENA PERO EL AUTOR SE OLVIDA QUE ESTAMOSHABLANDO DE LOS ARGENTINOS QUE TIENEN ESA CULTURA DEL INCUMPLIMIENTO DE LA AVIVADA MUY ASUMIDA POR DECENAS Y DECENAS DE AÑOS. LEAMOS A SARMIENTO CUANDO HABLA DEL GAUCHO Y SUSMISERIAS

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