La Reserva Natural del Iberá recibió un ejemplar de aguará guazú

El aguará saliendo de la caja que lo transportó

Todo un logro para el preservacionismo tras la acción de organismos oficiales y entidades privadas

En los últimos días fue liberado en la isla San Alonso, de la Reserva Natural del Iberá, un ejemplar de aguará guazú que había sido rescatado en Septiembre último en la localidad de Pérez Millán, de la provincia de Buenos Aires. La acción fue posible gracias al trabajo mancomunado del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, la Fundación Temaikén, y The Conservation Land Trust (CLT), y de la Municipalidad de Pérez Millán.

Según lo hecho llegar por CLT a ENFOQUES POSITIVOS, el Director Nacional de Biodiversidad y Recursos Hídricos del Ministerio de Ambiente, JAVIER GARCÍA ESPIL, señaló:

“Creemos que es muy importante que la ciudadanía de aviso a las autoridades locales al encontrar un animal de la fauna silvestre perdido para poder completar el trabajo en equipo”. Asimismo remarcó la importancia de “la liberación de este ejemplar porque da cuenta del trabajo articulado entre la provincia, la Nación y la sociedad civil en un esfuerzo de conservación de especies amenazadas”.

Según la misma fuente, “El ejemplar había sido encontrado en un área urbana de provincia de Buenos Aires, alejado de su zona de distribución natural. A partir de allí, se activó el protocolo de acción para rescate de animales, que involucró a la Dirección de Fauna Silvestre y Conservación de la Biodiversidad de la cartera ambiental, que lleva adelante el Plan de Acción Extinción Cero, junto a personal de Fundación Temaikèn. De este modo, se autorizó su traslado al Centro de Recuperación de Especies de la Fundación, donde se le realizaron chequeos veterinarios y estudios comportamentales, en el marco del Programa de Recuperación de Especies Amenazadas. Posteriormente, se mantuvo en aislamiento humano y se trabajó en  la preservación de conductas propias de su especie, indispensables para sobrevivir en la vida silvestre. Todos estos comportamientos se estudian a través de registros de cámaras colocadas en un recinto donde se aloja transitoriamente.

Por su parte, JOSÉ LUIS TORRES, Jefe de Cuidadores de Fauna de Fundación Temaikèn indicó: “La rehabilitación de  fauna silvestre implica un  proceso muy complejo del que son parte muchas organizaciones y personas con el objetivo de darle la oportunidad a los animales afectados de volver a la naturaleza. Este individuo es muy activo, lo que indica que no está acostumbrado a espacios reducidos y que probablemente no fue víctima del mascotismo, sino de la modificación del hábitat natural”.

El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), también llamado lobo de crin, es una especie autóctona y el cánido más grande de Sudamérica. Se encuentra amenazado a nivel nacional e internacional. La especie está protegida conforme la Ley N.º 22421 y su Decreto Reglamentario 666/97. Además se encuentra categorizada en peligro de extinción en Argentina según resolución de la ex-SAyDS N°1030/2007. Por otra parte, se encuentra incluido en el apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y flora Silvestres (CITES).

Habita en ambientes abiertos como sabanas, pastizales, bosque abierto, palmares, bañados y esteros. Las principales causas por las que se encuentra amenazado son la pérdida de su hábitat natural por diversos factores, la caza ilegal, el atropellamiento en rutas y el mascotismo.

El Plan de Acción Extinción Cero tiene como objetivo fortalecer las acciones y políticas para la conservación de especies autóctonas en estado crítico de extinción que se encuentran distribuidas en diversos ecosistemas de Argentina.”