La Prensa local no consideró un informe oficial del Gobierno de Ucrania acerca de las razones de la caída de un avión

Patriotas ucranianos

Se trata del vuelo de MALAYSIAN Airlines (MH17). El comunicado deslinda claramente responsabilidades

 

Efectivamente, la Prensa local no publicó, al menos los Medios de mayor circulación, la comunicación que presentó la Embajada local de Ucrania, pese a la enorme importancia que un hecho de este tipo significó, a nivel político internacional, pero fundamentalmente por la responsabilidad que va quedando al descubierto, acerca de la muerte de todo el pasaje y la tripulación, y obviamente también, del avión del vuelo aludido.

 

Se trata de, en todo caso, la confirmación de una sospecha nacida a los pocos minutos de haberse conocido el desenlace fatal, que tuvo aquel viaje aéreo. Y, resulta extraño, como lo señala el título de la presente nota, el escaso interés que despertó el avance de la investigación acerca del caso, en los Medios de Comunicación locales, quienes prácticamente no tuvieron en cuenta el informe oficial que distribuyó hace apenas 48 horas, la Embajada de Ucrania en la Argentina.

 

La tragedia aérea ocurrió en Julio del año pasado.

 

El Comunicado oficial mencionado, se transcribe a continuación, con abundantes detalles:

 

“El pasado 13 de Octubre fue publicado el informe sobre los resultados de la investigación técnica del accidente aéreo que sufrió el avión del vuelo MH17 de Malaysian Airlines el 17 de Julio de 2014 sobre el este de Ucrania. Dicho accidente costó la vida a 298 personas, entre pasajeros y tripulantes, de varios países del mundo.

Considerando que el mayor número de las víctimas eran ciudadanos holandeses, de conformidad con el Anexo 13 al Convenio sobre Aviación Civil Internacional (Convenio de Chicago) la investigación técnica fue llevada a cabo por la Oficina de Seguridad de los Países Bajos (OVV) y tuvo un carácter independiente, imparcial y transparente. El informe elaborado por la OVV contiene un análisis detallado de la manera como se desarrollaba el vuelo sobre el territorio de Ucrania, que fue lo que causó la caída del avión, así como las recomendaciones sobre las medidas que deben ser tomadas para evitar la repetición de semejantes accidentes en el futuro.

Durante la elaboración del informe la OVV invitó a expertos internacionales correspondientes y usó los datos recibidos de países-miembros de la investigación técnica – Ucrania, Países Bajos, Malasia, Australia, Rusia, EEUU, Bélgica, Reino Unido, así como de las organizaciones internacionales como ICAO, EUROCONTROL y otras. Ucrania ofreció todas las facilidades a la Parte Neerlandesa para llevar a cabo la investigación, obtener el acceso al lugar de la caída del avión (el territorio donde se desarrolló la misión de búsqueda y rescate fue y sigue siendo fuera del control de las autoridades ucranianas), así como la providenció con todos los materiales disponibles, incluidos datos de observación, intercambio radiofónico de los pilotos con controladores aéreos, etcétera.

Los técnicos neerlandeses han realizado un trabajo minucioso y de altísimo nivel profesional, incluida la reconstrucción del avión a partir de fragmentos encontrados en el terreno. Las conclusiones del informe confirman que el avión malasio que realizaba el vuelo MH-17 de Ámsterdam a Kuala Lumpur fue derribado por un misil “tierra-aire” BUK-M, de fabricación rusa, lanzado del territorio bajo el control de los llamados “separatistas” pro-rusos. Otras versiones que fueron en su tiempo presentados por la parte rusa (como ataque con un cohete “aire-aire” desde un caza ucraniano etc.) quedaron descartados. Quedó establecido que el tipo de misil utilizado para este ataque deshumano a un avión de pasajeros era de un sistema “BUK” moderno, fabricado en Rusia después de 1998, del tipo que no existe en Ucrania (las FFAA Ucranianas heredaron de la ex-URSS algunas instalaciones de lanzadores BUK antiguas, de fabricación soviética, que nunca se usaron y ni siquiera estaban en las cercanías del lugar del desastre). Además, como las tropas separatistas no tenían aviones militares, los sistemas de la defensa antiaérea de Ucrania no estaban en disposición combativa.

Establecidas las causas del desastre, el próximo paso será la conclusión de la investigación criminal que está siendo realizada por el Equipo de Investigación Conjunto (Joint Investigation Team) con la participación de Ucrania, Países Bajos, Australia, Bélgica y Malasia. Dicha investigación se realiza minuciosamente y requiere un tiempo para establecer los culpables de la catástrofe, incluidos los autores materiales e intelectuales, y enjuiciarlos, según estipulado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Para establecer todas las causas objetivas del desastre, encontrar a los culpables y llevarlos a la responsabilidad criminal los cinco países que forman parte del Equipo de Investigación Conjunto están trabajando con el fin de crear un mecanismo internacional eficiente que permita enjuiciar a los responsables por este acto cruel e inhumano que fue el derribo de una aeronave civil de pasajeros. Esperamos que la comunidad internacional continúe dando su apoyo y los países que puedan contribuir a la investigación trabajen en estrecha colaboración para que sea revelada toda la verdad sobre ese crimen horrendo.

El pueblo ucraniano percibió la catástrofe del avión malasio sobre nuestro suelo como una catástrofe nacional que quedará para siempre grabada en nuestros corazones, por lo cual el Gobierno de Ucrania, junto con nuestros socios, no escatimará sus esfuerzos y dará todo el apoyo necesario para que los criminosos que dispararon el misil y los que dieron órdenes para disparar, sean nombrados y llevados a la justicia internacional.

 

Embajada de Ucrania en la República Argentina

20 de octubre de 2015. “