La Justicia y las Fuerzas de Seguridad hoy no le sirven a la gente

Tribunales porteños: Lugar donde, al margen de honrosas excepciones, se desempeñan Funcionarios que no deberían estar allí

La primera por su gran corrupción, y las Fuerzas por evitar exponerse a despidos o prisión, al cumplir con su deber

¿”Cola de paja”, pudor, sentimiento de culpa, miedo a previsibles denuncias y mayor descrédito ante la sociedad?. Es cierto que deberían formularse denuncias, pero no contra las Fuerzas de Seguridad en el cumplimiento del deber, sino por el real abandono del Ejecutivo de ejercer las funciones que el Estado tiene a su cargo, y en este caso es el de la seguridad.

Muchas son las razones, lo dicen los expertos, y lo cierto es que el Gobierno muestra un importante incumplimiento en la función de la Seguridad personal, y legal. “No existe la Justicia”, dice la mitad de la población, “Y tampoco la Seguridad”, agrega la mitad restante.

Y justamente esto sucede en una de las funciones más delicadas que el Estado debe cubrir. La que tanto afecta la vida de las personas, en su salud, libertad y  bienes. Materias que debieran ser atendidas por la Justicia y las Fuerzas policiales que le son auxiliares a ella. Y, siendo de tanta importancia es fácil imaginar los daños que se pueden provocar a través de un funcionamiento inadecuado de las instituciones a su cargo, fruto de la falta de capacitación de sus miembros, como de la corrupción que se manifiesta dentro de ellas.

Por acción u omisión, en estas cuestiones, suceden diariamente hechos con consecuencias muy lamentables.

Ni hablar de la mayoría de las sentencias de jueces que terminan convirtiendo a estos, en verdaderos autores indirectos de crímenes horrendos. La realidad muestra repetidamente sucesos que dejan en evidencia tal situación.

Pese a que hay buenos Policías, una importante cantidad de estos no se encuentran en condiciones de sobrellevar las tareas que se les tiene asignadas. Incluso esto sucede en los más altos niveles de sus respectivas organizaciones.

Pero la razón más importante que se está manifestando para que la acción de las Fuerzas policiales sea ineficiente, tiene más que ver con cuestiones políticas que técnicas, propias de su materia.

Hoy es posible ver en cualquier calle o avenida, un muy claro comportamiento transgresor de parte de muchos conductores de vehículos, los que van desde la alta velocidad hasta la producción de serias molestias con ruidos evitables, pasando por la ausencia de luces en cada vez más mayor cantidad de casos, la conducción sinuosa que no respeta carriles ni señales de otro tipo, y la evidencia de mal estado técnico de buena parte de los vehículos que transitan por las ciudades y rutas.

Y una clara evidencia de que muchos conductores no están en condiciones de estar sentados frente al volante.

Y ni hablar del riesgo que permanentemente sufren los peatones cuando hoy comparten el escaso espacio de las veredas con ciclistas en velocidad, y ahora también con usuarios de monopatines, cuando la ley claramente establece que este tipo de rodados deben circular por la calzada.

Y todo ello a la vista de los Policías que están en el lugar, probablemente en plena tertulia entre compañeros, o sumergidos en sus teléfonos particulares. No hay, entonces, actividad policial preventiva, y así es que suceden muchos hechos que no pueden ser considerados “accidentes” por cuanto ante el panorama descripto lo extraño es que no sucedan más tragedias absolutamente evitables

A este fenómeno habrá que sumarla el “buenismo” de los jueces ante los hechos consumados, con penas increíblemente blandas, a pesar de la gravedad de los casos Habrá que ver ahora, qué actitud toma el juez que atienda el atentado sufrido por personal que estaba controlando vehículos y sus ocupantes en la Avenida del Libertador y Tagle, de CABA, en la madrugada del Domingo 8 del corriente mes, cuando un enloquecido conductor arremetió contra ellos provocando un muerto y un herido muy grave. O en el caso de quien conduciendo a muy alta velocidad su camioneta, y provocó la muerte de 5 personas, entre ellos niños de corta edad, en la Ruta Nacional 3, cerca de Cacharí, el 25 de Agosto último.

En ambos casos, han sido testigos quienes han hecho mención al exceso de velocidad y a una conducción que previsiblemente llevaría a una tragedia.

Los jueces y fiscales, toman una actitud “buenista” ante los victimarios, imponiéndoles penalidades ridículas a pesar de los graves daños ocasionados, y del peligro que representa la libertad de estos culpables, y todo porque es muy evidente que desde el mismo Estado no existe un comportamiento justo y apegado a la ley.

Tal pasiva actitud entonces, de parte de quienes incumplen su concreta obligación ante la sociedad, y por la cual suelen cobrar importantes sueldos (En especial los funcionarios judiciales), se manifiesta por temor a la previsible reacción negativa que ellos recibirán, de parte de los transgresores a la ley, cuando ven una sociedad donde hay privilegiados que no cumplen las normas y cometen los hechos más aberrantes, y gozan de amplia libertad, no sólo la ambulatoria común, sino también, como ha quedado expresado, la necesaria para continuar con la ilegal conducta que practican.

Es decir que, una vez más prevalecen hechos injustos y plenos de malos ejemplos de impunidad, de parte del Gobierno, para que quienes detentan allí los cargos de poder, no corran el riesgo de perder sus privilegios …

Por último, habrá que remarcar que en el sistema de Seguridad en general, también hacen su negativo aporte, un alto porcentaje de Abogados famosos por su inescrupulosidad, y los Medios que buscan noticias escandalosas, por una simple cuestión de mayor audiencia y no para prestar un servicio de utilidad a la población. 

3 Comments on "La Justicia y las Fuerzas de Seguridad hoy no le sirven a la gente"

  1. Mariano Valle | 18 septiembre, 2019 at 1:16 pm |

    Es vergonzoso lo que pasa con los jueces y los fiscales que actuan bajo normas de la política que les son impuestas cuando consiguen ser nombrados, hay un arreglo siempre, «yo te hago nombrar pero vos luego me servís a mi», esto tal vez se dio siempre en la justicia pero ahora es escandaloso. Miremos sino tan solo la presencia personal de estos funcionarios que además se quieren llevar todo por delante. Habría que enjuiciarlos a todos, salvo algunos pocos que realmente trabajan y a veces no los dejan hacer

  2. LO DE LAS VEREDAS PELIGROSAS ES UNA REALIDAD TANGIBLE, Y NI HABLAR DE LOS MOTOCICLISTAS QUE AUNQUE SEA POR UNOS METROS INVADEN ESE SECTOR Y LO HACEN A ALTA VELOCIDAD. LA POLICÍA ESTÁ PARA LOS HECHOS CONSUMADOS LES FALTA UNA ACTUACIÓN PREVIA AL DELITO Y ESPECIALMENTE ORGANIZAR ACCIONES PREVENTIVAS

  3. Y ES CIERTO QUE AHORA SE HAN SUMADO LOS MONOPATINES QUE SE APARECEN SILENCIOSAMENTE POR CUALQUIER COSTADO DE NUESTRA TRAYECTORIA EN LAS VEREDAS. QUÉ SE ESTÁ ESPERANDO, QUE MUERA ALGUIEN DE UN GOLPE EN LA CABEZA EN SU CAÍDA, O CON LAS COSTILLAS O LAS CADERAS ROTAS?. QUIÉN ES EL CRANEOTECO QUE PERMITIÓ ESTA BARBARIDAD. ADEMÁS ESTÁ LA INTRANQUILIDAD QUE TENEMOS LOS PEATONES, SI VAMOS CON CHICOS O SOMOS GRANDES QUE ES CUANDO HAY MÁS PELIGRO. YA SE HA GENERALIZADO EN CASI TODO EL PAÍS PERO EL MAL EJEMPLO -AQUÍ CUNDEN RÁPIDO- COMENZÓ CON RODRIGUEZ LARRETA, ESPECIALISTA EN ENSEÑAR PORQUERÍAS

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