La importancia de contar con datos confiables acerca de lo que sucede en la región

Doctor Julio María Sanguinetti

El Portal acude con frecuencia al ex Presidente del Uruguay JULIO MARÍA SANGUINETTI

En la ocasión, no ha sido posible contar con un directo envío a ENFOQUES POSITIVOS, del resultado de la entrevista al doctor SANGUINETTI, pero siempre es posible, gracias a la intensa actividad que desarrolla este uruguayo casi tan conocedor de la Argentina y la región como de su propio país, extraer sus opiniones. Y en los actuales momentos, con nuestra región convulsionada, los lectores de este Medio no deberían perderse su visión actualizada de los hechos.

El doctor SANGUINETTI viene de tener una enorme actividad en la campaña política de su país, cuando aún habiéndose resuelto ya tan importante episodio, él continúa desarrollando visitas, reuniones y charlas, todos los días y hasta en más de una ocasión por jornada, en los Medios de Comunicación de su país, y en contacto personal permanente con su público.

No sólo presidió dos veces su país, sino que siempre su actividad fue muy intensa, y lo sigue siendo a un intenso ritmo. Como Historiador, Periodista y manifestándose en otros cargos de importancia en la vida pública.

No se contó esta semana con el suficiente tiempo para armar la habitual entrevista. Además, la altura del año y los compromisos que genera la misma, contribuyó a complicar aún más la posibilidad.

Como para el Portal la voz del “Presidente” – como todos cariñosamente siguen llamándolo a SANGUINETTI -, es muy importante, EP decidió apelar a un sencillo recurso para tenerla presente en esta última Edición de 2019, y transcribirá seguidamente un muy reciente trabajo suyo referido a nuestra región, a nuestra vecindad, hoy tan complicada y atacada.

Este trabajo se titula, muy gráficamente, “Tiempos de Tormenta”, y fue publicado el último Domingo, en el importante Diario uruguayo EL PAÍS:

“Hace pocos días, el PNUD difundió su Índice de Derechos Humanos, una muy prestigiosa medición, que desde hace años pretendió superar la simplificación cuantitativa de indicadores de crecimiento económico o la presentación aislada de registros sociales.
En ese caso se toman en cuenta elementos como la esperanza de vida al nacer, niveles de educación, ingreso per cápita o necesidades básicas insatisfechas, procurando una visión de conjunto.

Este año, Chile mantuvo su puesto 42, como primero en América Latina. Uruguay está en el 57, posición muy digna pero menor que la de los transandinos.

En ese país, sin embargo, se han vivido en los últimos tiempos incidentes de una magnitud desconocida, en que -encima de una protesta civil pacífica- se instaló un clima de violencia y acoso a la autoridad que, como bien lo definió el ex Presidente Ricardo Lagos, representa una crisis global del Estado de Derecho.

El ataque incendiario sobre seis estaciones del metro indicó, ya en el primer momento, que se estaba ante la aparición de grupos de violencia organizados. Lo que vino después fue cada vez peor y si no piénsese en un millar de supermercados incendiados y 170 asaltos a comisarías en un intento ostensible de debilitar a las fuerzas de seguridad.

Todos nos hemos preguntado si detrás de esto no estaría la influencia venezolano-cubana. A estar a las declaraciones de Maduro y Diosdado Cabello, habría que aceptarlo, pero -en este caso- la confesión no es suficiente prueba, en países con debilidades económicas gigantescas. Que alienten y simpaticen, sin duda, pero los hechos llevan la mirada hacia grupos políticos radicales, tribus urbanas de marginados y muy especialmente al narcotráfico, en su pretensión de ocupar el territorio.

No es comparable esta situación con la de Bolivia, donde se vivió básicamente una crisis política como resultado del desborde cesarista de un Presidente que aspiraba a eternizarse en el poder.

Lo de Chile, en cambio, es bien parecido a lo de Francia, un país de altísimo nivel de vida, con un desarrollado sistema de seguridad social, que está envuelto desde octubre del año pasado en la protesta callejera de los llamados “chalecos amarillos”. Su acción perturbadora ha repercutido sobre el funcionamiento general del país e incluso ha producido incidentes de atropellamiento de vehículos con resultados fatales, consecuencia del desorden vial. En otros países de Europa se han sufrido situaciones análogas.

Un elemento común a todos estos movimientos es la utilización masiva de las redes sociales como herramienta de construcción de relatos contestatarios, noticias alarmistas, comunicación instantánea y convocatoria masiva.

El fenómeno se inscribe, además, en una crisis generalizada de las instituciones de representación, que están en la base de la democracia moderna, como los partidos políticos, sindicatos o las iglesias. El ciudadano se expresa por su facebook y siente que se representa a sí mismo, que discute de igual a igual con el poder y que ya no tiene necesidad de quienes han sido sus portavoces históricos, imprescindibles para la vida democrática.

Todo esto viene a cuento de las reiteradas declaraciones de dirigentes políticos y sindicales del Frente Amplio, que ya están anunciando movilizaciones, cuando ni siquiera se ha instalado el nuevo gobierno. Deben saber que en este tiempo es muy riesgoso sacar la gente a la calle en son de protesta. Que es muy sencillo que se sumen elementos desquiciados, como los que hemos visto ya en acción en nuestro Montevideo en la rambla montevideana. ¿Quién podría pensar hace muy pocos años en estas banditas autoconvocadas que salen a incendiar automóviles, romper vidrios y enfrentar a la policía, no ya sin una causa sino ni siquiera un pretexto?

El país tiene que procesar ineludibles cambios, en materias tan sensibles como seguridad o educación. Y, a la vez, tomar medidas económicas que le den la imprescindible estabilidad frente a los déficit y salven de su caída al sistema de seguridad social. En esta responsabilidad está el gobierno, pero no lo están menos los actores sociales, sean oenegés, sindicatos obreros u organizaciones empresariales. Todos debemos entender que, aun con diferencias de opinión, el diálogo es el método y que la protesta callejera asume hoy riesgos impensados.

Todos debemos reflexionar”.

1 Comment on "La importancia de contar con datos confiables acerca de lo que sucede en la región"

  1. EL DOCTOR SANGUINETTI SIEMPRE HA SIDO UN CABALLERO Y HOMBRE DE DECIR LAS COSAS DE FRENTE. CASI TODOS LOS URUGUAYOS ADEMÁS DE CORDIALES SON DE ESE ESTILO COMO LO ES ESTE EX PRESIDENTE QUE HA JUGADO FUERTE EN LAS ELECCIONES RECIENTES DE SU PAÍS. SEGUIRÁ TRABAJANDO HASTA EL ÚLTIMO DÍA DE SU VIDA LO TIENE ASUMIDO Y ÉL DISFRUTA AL HACERLO. CUÁNTO BIEN NOS HARÍA CONTAR CON UNA FIGURA DE LA POLÍTICA DE ESE MISMO NIVEL EN LA ARGENTINA Y CUÁN LEJOS ESTAMOS DE CONSEGUIRLO CON LA MISERIA QUE TENEMOS EN TODOS LOS PARTIDOS

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