La Escritora y Filósofa DIANA COHEN AGREST y su inigualable estilo de expresar tan gráfica y ajustadamente la realidad

Diana Cohen Agrest

En la presente entrevista con el Portal, habla de los temas más profundos relacionados con la Justicia argentina

Descubramos las incongruencias de la Justicia de la Argentina, a través de las respuestas que nos da la doctora DIANA COHEN AGREST, quien es Ensayista e Investigadora especializada en ética y en el derecho de los víctimas.

Doctorada en Filosofía por la Universidad Nacional de Buenos Aires, y Magíster en Bioética por el Centre for Human Bioethics de la Universidad de Monash de Australia. Desde 1983 se desempeña como Docente e Investigadora en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires, y como Directora del área de Bioética de la Universidad Isalud.

Es también Fundadora y Directora de la Asociación Civil Usina de Justicia, una entidad de creciente prestigio que se ocupa de los temas referidos a esa materia, integrada por calificados Profesionales de la misma.

 

También es laureada Escritora.

 

Vamos a la entrevista:

 

¿Puede considerarse razonable que el Estado le otorgue a determinado individuo, en carácter de juez, tan complejas e importantes facultades como lo son las de tener a su cargo la interpretación de las leyes que afectan la vida de las personas, su honor y sus bienes, sin el debido seguimiento y control de la conducta que este privilegiado obtiene?:

 

​“La interpretación de las leyes por parte de los jueces ha sobrepasado su sentido y función originarios. Mientras que se trataba de una atribución otorgada a los magistrados con el fin de tener en cuenta factores extrajurídicos que incidían en la aplicación de la norma al caso particular, su uso devino en abuso​. Durante los últimos años, las leyes fueron violadas por los mismos magistrados que les hicieron decir lo que las normas no decían, sentando jurisprudencia y haciendo de los jueces, legisladores. Rompiendo con este gesto, la independencia de los poderes del Estado.

 

​Una figura paradigmática del descrédito de la Justicia legitimado por el silencio de los tres poderes del Estado es el proceder del juez Alejandro Slokar, acompañado por sus cómplices Ángela Ledesma, Ana María Figueroa y Pedro David.

​En uno de sus fallos, Slokar declaró inconstitucional el artículo 14 del Código Penal, según el cual “la libertad condicional no se concederá a los reincidentes”, al alegar que dicho artículo 14 colisiona con el artículo 18 de la Constitución nacional, consagrado a las garantías. Semejante pirueta jurídica le permitió excarcelar a un asesino multirreincidente.

 

Pero tal vez se lo recuerde en el futuro por su responsabilidad en colaborar con la impunidad en los delitos de narcotráfico, al exculpar desde el narcomenudeo hasta las causas más escabrosas del crimen organizado. Declaró constitucional la tenencia de estupefacientes en la cárcel valiéndose de la pomposa frase “la libertad no termina en los muros del penal” y omitió que la pena consiste precisamente en la restricción de ciertas libertades. Y aunque estimado como un adalid de los derechos humanos, paradójicamente reforzó con este fallo la dependencia perversa del interno respecto de los penitenciarios que le proveen la droga.

​Adviértase que estos fallos fueron acompañados del silencio de los operadores jurídicos y de la clase política, quienes fueron cómplices de este estado de cosas”.​

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Suelen verse casos patéticos de notorias patologías mentales de parte de estos jueces, tales como considerar que las más abominables conductas humanas, delictivas además, sean relativizadas por haberse cometido en la oscuridad. ¿Qué puede haber llevado a la comunidad a tolerar semejantes arbitrariedades?.

 

​“Gran parte de la ciudadanía en la Argentina padece una patología social muy difícil de erradicar: erigir en héroes a ciertas figuras que se van superponiendo a lo largo del tiempo. En Idolos y mártires, Juan José Sebrelli describió esta modalidad de infantilismo tardío: mitos como Gardel, Evita, el Che y Maradona devinieron engrosaron nuestro pesebre. En las facultades de Derecho de nuestro país de las que salieron las jóvenes (ya no tan jóvenes) generaciones de abogados que veneraron al juez Zaffaroni, autor de ese y otros tantos fallos vergonzosos.

 

Todavía hoy se lo sostiene posado en un pedestal que, para quienes leyeron sus libros con sentido crítico, es inexplicable. En un manual de derecho (escrito con discípulos que concluyeron su obra exterminadora del derecho), parece una réplica jurídica de los aforismos nietscheanos, sin fundamentación alguna en el texto mismo.

 

Ni hablar de En busca de las penas perdidas, para muchos su obra de referencia, donde el propio Zaffaroni confiesa en una nota al pie que su propuesta de reforma de la justicia fracasó en los países nórdicos donde se intentó aplicar, justificando dicho fracaso en cuestiones metajurídicas….

 

Pese a estas debilidades conceptuales y prácticas, el idiotismo jurídico continuó replicando sus enseñanzas, erigiéndolo en lo que no era y premiándolo con el máximo cargo en un organismo internacional. Y pese a hacer política partidaria incompatible con dicho cargo, el nuevo Gobierno no hizo un ápice para apartarlo de dicho nombramiento…

 

Hay muchos cómplices de lo perverso, planta que no crece en el desierto sino que es abonada, una y otra vez, por lo políticamente correcto que enmascara los intereses más mezquinos”.

 

4 Comments on "La Escritora y Filósofa DIANA COHEN AGREST y su inigualable estilo de expresar tan gráfica y ajustadamente la realidad"

  1. Toda la entrevista está muy buena pero dejenme copiar el último párrafo que está brillante: Hay muchos cómplices de lo perverso, planta que no crece en el desierto sino que es abonada, una y otra vez, por lo políticamente correcto que enmascara los intereses más mezquinos

  2. Raquel Fuentes de Serpio | 23 Julio, 2017 at 11:52 pm |

    Lo que está sucediendo en estos años con los jueces es algo que no recuerdo de toda mi vida. Cualquiera persona sin preparación ni condición moral aceptable puede ser juez en la argentina y así no podrá haber nunca decencia garantizada de parte de la gente, se entorpecerán los negocios de los particulares y hasta la familia está en serio peligro. Quisiera saber cuántos se habrán hecho este tipo de planteo, en especial con respecto a la familia

  3. Aníbal (NO FERNÁNDEZ) | 24 Julio, 2017 at 11:59 pm |

    Cuando uno escucha a alguien que sabe explicar lo que realmente sucede como lo hace la señora Cohen en esta nota, eso ayuda mucho porque son tantos los disparates que se dan en la Argentina que se termina bastante confundido y sin saber qué es lo bueno y qué es lo malo. Así está naturalizada la corrupción y la falta de respeto a las leyes

  4. Marie Durham | 25 Julio, 2017 at 12:44 pm |

    Veo que muy pocos se expresan así con la verdad y mucho menos de parte de los funcionarios que esten a cargo de la seguridad o dela justicia y asi es que va la argentina

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