La celebración del 9 de Julio, un poema especial, y el juramento de los Diputados de 1816, en Tucumán

Fotografía tomada en 1886

Buen recordatorio para la fecha. En Tucumán, pese al frío, no faltaron los festejos propios de la cultura del lugar

 

Gracias al aporte de un generoso y patriota lector, a continuación se transcribe la fórmula del juramento de los Diputados del Congreso de Tucumán, en 1816, con una breve introducción explicativa del hecho:

“ … Finalizada la ceremonia, se constituyeron todos en la casa del Congreso, donde el ciudadano presidente doctor Pedro Medrano, elegido provisionalmente para estos primeros actos, después de haber emitido juramento en manos del congresista de más edad y en presencia de todo el pueblo, recibió el de sus colegas.

La fórmula del juramento sancionada en la ocasión, es claro exponente de las preocupaciones generales. Figuran, primero, la religión; luego, la integridad del territorio; y, en fin, el cumplimiento del propio encargo:

“¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria conservar y defender a la Religión Católica, Apostólica, Romana?”

 

“¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria defender el territorio de las Provincias Unidas, promoviendo todos los medios importantes a conservar su integridad contra toda invasión enemiga?”

“¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria desempeñar fiel y lealmente los deberes anejos al cargo de diputado al Soberano Congreso para el que habéis sido nombrado?”

“Si así lo hiciereis, Dios os ayude; y si no, os lo demande.”

Seguidamente se transcribirá el poema titulado “La Patria”, cuya creación se atribuye a ENRIQUE VIDAL MOLINA, Poeta argentino del Siglo pasado.

 

“La Patria:

arrullo de calandria,

amor materno sin palabras

que nos cobija tibiamente en sus montañas.

 

La Patria:

una paloma blanca

Yo, un palomar para sus alas

y un campanario que echa a vuelo sus campanas.

 

La Patria:

río eterno que mana

desde el ayer hasta el mañana,

porque el futuro es el pasado hecho esperanza.

 

La Patria:

hay un tiempo sin lágrimas

poniendo un trémolo a mi alma,

cuando el sollozo se me muere en la garganta.

 

La Patria:

mi bandera que pasa,

novia del cielo, inmaculada,

con su pureza virginal azul y blanca.

 

La Patria:

el rescoldo hecho fragua

en los fogones donde canta

la soledad estremecida de guitarras.

 

La Patria:

una senda ignorada

(la rastrillada de una lanza).

Su inmensidad de selvas, llanos y montañas.

 

La Patria:

la frontera lejana,

el centinela, firme el arma

y enamorando su vigilia, la nostalgia.

 

La Patria:

ronda sus caballadas.

El reververo de una carga

y fantasmal, una partida que cabalga.

 

La Patria:

infinita distancia

porque no alcanza la mirada

para medir esta heredad de nuestra raza.

 

La Patria:

el pan de la alabanza

sobre la mesa de mi casa;

la comunión que en su dulzura nos hermana.

 

La Patria:

el solar de mi casta,

la fe, la lengua castellana,

la noble herencia que nos diste: madre España.

 

La Patria:

sus héroes, sus hazañas,

el dar la vida cara a cara;

jamás el crimen alevoso por la espalda.

 

La Patria:

el bronce de una diana

vibra argentino y me acompaña

desde la cuna hasta la última morada.”.