“La Argentina podría recuperar sus mercados, aunque para eso primero tiene que ´recuperar la producción´”

Susana Merlo

Lo dice al Portal una experta en producción agro-ganadera, como lo es SUSANA MERLO

Productora en esa especialidad, ella misma, e Ingeniero Agrónoma, y con una gran experiencia profesional en el Periodismo, lo que le sirve para una constante actualización de todo lo que tiene que ver con el campo.

SUSANA MERLO mantiene su columna en ÁMBITO FINANCIERO (“Dicen en el campo …”), todos los Viernes, y en las tapas del Suplemento Rural que aparece dos veces por mes, en el mismo Medio. También puede leérsela en la columna política de la Revista CHACRA, y en el Diálogo de Márgenes Agropecuarios.

Y asimismo aparece en la TV, ya que hace allí el Editorial semanal de CHACRA, y en otros programas aleatorios, además de su conocido Portal, “Campo 2.0 ”, (www.susanamerlo.com).

Y en esta ocasión, nuestra colega se presta al diálogo con ENFOQUES POSITIVOS, todo un lujo, ciertamente …. Aquí está el resultado:

¿Desde el cambio de Gobierno, se ha percibido realmente un cambio favorable en la producción agro-ganadera …?

“Hubo un notable cambio de humor entre los productores, especialmente en el primer semestre del año pasado. Lamentablemente, la inflación aún alta del ´16, sumada a la caída en las cotizaciones de los granos, determinaron que a lo largo de los meses, las mejores condiciones de rentabilidad de los principales cultivos (logradas por el recorte de gran parte de las retenciones y eliminación de las restricciones cuantitativas como cupos, permisos, Roes, etcétera, en diciembre ´15) volvieran a ser declinantes, erosionándose buena parte de las ganancias que se preveían.

A esto, se sumó un nuevo ciclo húmedo (el tercero consecutivo), que provocó pérdidas importantes, tanto en el ciclo que acaba de terminar, como en el próximo pues hay más de un millón de hectáreas inundadas y entre 7-9 millones más con las napas muy altas lo que impidió completar la última cosecha, y ahora avanzar con las siembras. Todo esto, en el corazón agrícola argentino, en plena Pampa Húmeda.

Hoy se podría decir que las expectativas políticas en el sector siguen siendo mayormente positivas, pero esto no alcanza para lograr el gran “despegue” del campo que en el ciclo 17/18 que está comenzando, probablemente registrará un retroceso en la cantidad de granos producida (con una caída fuerte de la soja), casi un mantenimiento de producción vacuna; la lechería y la fruticultura aún sin poder arrancar desde el piso en el que cayeron y, tal vez, una ligera reacción alcista en la porcinocultura, mientras que la avicultura lograría estabilizarse”.

¿Es posible creer que la Argentina pueda recuperar los mercados perdidos, y sumar otros, en un plazo relativamente corto?. ¿Qué debería hacer su Gobierno para obtener esos logros y que los mismos se mantengan firmes?:

“Sin duda la Argentina podría recuperar sus mercados, aunque para eso primero tiene que “recuperar la producción”. Y lograr esto requiere la confluencia de una serie de factores, comenzando por la estabilidad de las reglas de juego, permitiendo que la competencia actúe como incentivo. Sin embargo, las condiciones económicas como nivel del tipo de cambio, el “costo argentino” (suma de ineficiencias, falta de infraestructura, etcétera), y peso de la burocracia laboral, junto a la carga impositiva, restringen las inversiones -tanto externas como internas-, limitando tanto las posibilidades de crecimiento, como las de colocación de los productos locales.

Primero hay que producir. Segundo, hay que poder vender.

Por supuesto que los avances que se vayan dando en materia de infraestructura (abaratando los costos de transporte), la simplificación de costosos trámites, y los acuerdos bi y multilaterales, contribuirán a consolidar en el tiempo la posición exportadora del país”.

¿Qué opinión le merece la actual situación sobre el antiguo entredicho entre la gigante norteamericana MONSANTO y su producto GLIFOSATO acusado de provocar graves enfermedades humanas?. ¿Cuál será el futuro del químico nombrado y qué consecuencias a nivel del rendimiento de la producción acarrearía la prohibición de su venta?:

“Es inaudito el mantenimiento de este conflicto en el país. El glifosato es un producto que ya pasa de 20 años y que se utiliza en prácticamente todos los países del mundo. No hay técnicamente ninguna comprobación científica sobre eventuales daños, en tanto y cuanto su utilización sea la correcta (igual ocurre con cualquier producto, incluyendo los de limpieza que se usan en los hogares y que, generalmente, se guardan en la !!! cocina ¡¡¡, a pesar de que su toxicidad es mayor que la del glifosato).

Si bien en sus orígenes se lo identificó con Monsanto, la realidad es que pocos años después el principal productor ya era China, pues se trata de un genérico. Ya ni siquiera esta empresa pertenece a los Estados Unidos, sino que fue adquirida por los alemanes de Bayer.

Es interesante, sin embargo, rescatar el concepto de origen pues se puede repetir con otros productos. El caso es que la tecnología no se para. Si en 1996 las autoridades de entonces, se hubieran amedrentado por la oposición de los supuestos ambientalistas que iban con la soja transgénica (y por ende, contra el glifosato que era el herbicida que permitía su cultivo), Argentina hubiera quedado a la cola de los países productores, y hasta hubiera sido imposible “la década ganada”, ya que su existencia se debió, en buena medida, al crecimiento de la producción de soja en el país.

Las innovaciones van a seguir, y continuarán apareciendo cultivos y productos nuevos, con más rendimiento, más resistencia a las enfermedades, capaces de utilizar agua salada, etcétera. Nada de eso es malo. Todo lo contrario. Sería como decir ahora que la penicilina es mala, o peligrosa.

Lo único que se requiere es que autoridades y técnicos sean cautos y muy responsables, y vigilar la utilización de las BP (Buenas Prácticas). Es obvio que también tomarse un litro de lavandina puede ser tóxico”.

Finalmente, no podemos dejar de recordar los tan castigados tamberos. ¿Cómo ven ellos el panorama futuro en la Argentina?; ¿Creen poder recuperar todo lo que perdieron en los últimos años?: 

“Es evidente que la Argentina no volverá a tener los más de 20.000 tambos de los ´80. Sin embargo es probable que la fuerte caída que viene registrando la actividad desde 2005, y que se acentuó en los últimos años hasta bajar ahora a alrededor de 8.000 millones de litros, después de haber superado los 11.000 millones, se revierta en cuanto la Argentina recupere un tanto de competitividad.

Las condiciones de producción en país son casi únicas en el mundo y, aunque diezmado, el rodeo lechero mantiene una excelente genética. De ahí que en cuanto se equilibren algunos de los arbitrarios desfases, sobre todo económicos, que hubo, la actividad recupere parte de su brillo aumentando, simultáneamente, los volúmenes producidos, permitiendo que aparezca una explotación “estructural”, y no “coyuntural”, o de excedentes, como hasta ahora”.

3 Comments on "“La Argentina podría recuperar sus mercados, aunque para eso primero tiene que ´recuperar la producción´”"

  1. Conocí de cerca la angustia de la gente con tambos y es más que razonable que hoy sigan todos desconfiando porque fueron muy castigados

  2. Azucena Flores | 18 octubre, 2017 at 11:42 am |

    El campo es lo que nos va a salvar porque hasta que nuestros muchachos aprendan a trabajar en otros rubros pasará mucho tiempo

  3. Toribio Rocca | 18 octubre, 2017 at 5:47 pm |

    Cuál es el incentivo que aplica el gobierno para que el hombre de campo invierta dinero y esfuerzo?

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