Inversiones y comercio internacional: Detalladas respuestas de MARCELO ELIZONDO (ex ExportAr) al Portal

Marcelo Elizondo

El hombre que probablemente tenga la mayor experiencia en esas materias, en la Argentina

 

El entrevistado de ENFOQUES POSITIVOS en esta ocasión, MARCELO ELIZONDO, es muy conocido especialmente por el tiempo que tuvo a su cargo, como Director Ejecutivo, a la Fundación ExportAr, la Agencia de Promoción de las Exportaciones Argentinas.

Años que le han aportado en tan importantes temas como los son las inversiones y el comercio internacional, abundante experiencia. Ha ejercido la Docencia en las más reconocidas universidades de la Argentina y obtenido importantes títulos de Post grado en también reconocidas universidades extranjeras. Asimismo integra organismos internacionales, entre otros logros, pese a su juventud.

Lo que sigue, es la transcripción del resultado de la entrevista que este Portal le realizó al especialista presentado:

  • Como uno de los mayores expertos locales en inversiones y comercio internacional, ¿Qué nos puede decir acerca de las posibilidades con que cuenta hoy la Argentina en esas materias, y qué tipo de actitud muestra su Gobierno al respecto?:

“En 2016 los flujos de inversión extranjera directa (IED) en el mundo descendieron 13% (según UNCTAD). Alcanzaron de todos modos la suma de 1.530 billones de dólares (hacia todos los destinos).

El descenso se produce después de que en 2015 los flujos de IED en el mundo habían logrado una cifra record, la más alta desde 2007 (1.750 billones de dólares). La IED de 2016 en el mundo fue de todos modos superior a la de 2014 (1.270 billones), 2013 (1.470 billones) y 2012 (1.430 billones) y fue más baja que la de 2011 (1.610 billones).

La recepción de IED en el mundo en 2016 creció levemente en Norteamérica (6%) y también se elevó en países desarrollados no europeos (Australia y Japón, por ejemplo), y decreció fuertemente en Europa (29%) y Asia emergente (22%).

El descenso, sin embargo, exhibe las dificultades para los negocios internacionales sufridas en 2016 en el mundo.

En Argentina 2016 fue un momento de normalización de la relación con el mundo y sus inversores.

Si analizamos los requisitos principales que los inversores reclaman en todo el mundo podemos resumirlos en: escala del mercado (población o PBI), calidad –previsibilidad, simplicidad y estabilidad- del marco de referencia político (institucional y normativo, especialmente respecto de los derechos subjetivos, y también marco social), apertura comercial externa (importaciones, exportaciones y marco de relacionamiento con otros mercados), regulaciones laborales (normas, costos salariales y no salariales), marco de referencia macroeconómico interno (tasa de inflación, tasa de interés, integración financiera externa, presión tributaria, política cambiaria), políticas productivas y comerciales internas (reglas de referencia específicas para el desarrollo de la actividad), disponibilidad y calidad de factores(recursos humanos, infraestructura, insumos, recursos naturales, servicios).

Al respecto, podría decirse que mientras Argentina muestra buenas calificaciones en intensidad y disponibilidad de ciertos factores (y hay problemas en el acceso a otros) y se prevén (y se esperan) más mejoras en la calidad del entorno macroeconómico; tiene condiciones intermedias (variables y heterogéneas) en escala de mercado o en el marco normativo; muestra calificaciones insuficientes pero con buenas perspectivas en políticas comerciales y estabilidad macroeconómica: y exhibe calificaciones insuficientes pero con incertidumbre futura en apertura comercial e instituciones laborales, y en el marco de referencia político.

Esto es: en Argentina, algunos de estos factores están en transición hacia mejoras, otros padecen rigideces difíciles de corregir y otros ofrecen ventajas reconocidas. Muchos elogiables cambios macroeconómicos impulsados por el nuevo Gobierno deberían seducir inversiones. El nuevo Gobierno, a diferencia de lo que ocurría hasta el año pasado, ha decidido favorecer la llegada de inversiones. Pero, a la vez, hay materias pendientes y asuntos de aún difícil corrección.

Hace unos años J. H. Kunming clasificó a la IED, de acuerdo a su motivación de localización, en cuatro grandes tipos: por búsqueda de recursos naturales, búsqueda de mercados, búsqueda de eficiencia, o búsqueda de activos estratégicos”.

  • El Gobierno argentino obtuvo promesas desde los más importantes países del mundo, de recibir apoyo en materia de intercambio comercial. ¿Cuáles son las razones de la dilatada demora en la concreción de las mismas?:

“El Gobierno del Presidente Macri ha puesto en marcha una agenda ambiciosa en la materia. Resolviendo conflictos internacionales, generando acuerdos positivismo, poniendo en marcha un plan de reformas internas, activando presencia en los grandes centros mundiales para mejorar la reputación.

Creo que una agenda para esta materia, incluyendo lo que la administración gubernamental ya ha anunciado o puesto en marcha, y lo que deberá ser intensificado o mejorado, se dirigirá a las siguientes 10 metas:

  1. Propender a la sustentabilidad fiscal y reducir gradualmente el impacto del alto gasto público (en impuestos, emisión monetaria, endeudamiento, “atraso cambiario” y tasa de interés)
  2. Reducir aún más la tasa de inflación (especialmente a través de la política monetaria, luego por los efectos de la corrección del déficit de presupuesto, y en sintonía con mejoras en las políticas de competencia).
  3. Propender a la existencia de un mercado de capitales y un sistema financiero enfocado a proyectos privados productivos y eficientes.
  4. Generar proyectos de infraestructura –carreteras, puertos, telecomunicaciones- que a la vez que atraigan inversores mejoren las condiciones “meso económicas” para las inversiones privadas.
  5. Reducir la sobre-regulación de la economía (restricciones normativas o aún políticas varias a nivel federal -nacional-. provincial y municipal, en ámbitos variados como precios, exigencias técnicas, administrativas o contractuales requeridas,  o trámites y burocracia)
  6. Propender a un régimen de comercio internacional con moderadas regulaciones a la importación (especialmente en materia de bienes de capital, insumos, piezas y partes), con más facilidades para la exportación (por ejemplo en materia de trámites, regulaciones o acceso a beneficios);  y con una intensa actividad internacional de apertura de mercados externos a través de acuerdos internacionales acompañada de actividades de promoción comercial internacional eficientes
  7. Mejorar sustancialmente el funcionamiento de la administración pública y sus regímenes (administración de impuestos, régimen cambiario, trámites requeridos para autorizaciones y habitaciones, formalidades para aperturas de plantas, creación de sociedades, habilitaciones varias, transparencia, etc.)
  8. Garantizar el acceso a bienes y servicios públicos (en bienes económico/ productivos, como especialmente energía eléctrica, gas y combustibles; y en bienes públicos como la seguridad pública para la vida, la salud y las propiedades), y asegurar el funcionamiento eficiente, en tiempos razonables y previsibles del sistema jurisdiccional (administrativo y judicial)
  9. Reducir la conflictividad (social, laboral, delictual y política)
  10. Alentar una sustancial mejora en los resultados de todas las actividades de formación de recursos humanos (formal -el sistema educativo- y no formal – las actividades de capacitación, mejora de competencias laborales y desarrollo de aptitudes profesionales-)”.
  • ¿Hay una adecuada predisposición de los industriales argentinos a la hora de conseguir acuerdos de intercambio comercial que favorezcan a la Argentina, en general?:

“La Argentina ha mantenido desde hace muchos años una economía mayormente cerrada.

Efectivamente, la participación del comercio internacional en la economía de nuestro país es muy baja.

En realidad, se trata de un largo proceso ya, que se agravó en el último medio decenio, porque Argentina no ha podido incrementar sus negocios internaciones desde el inicio de la segunda década del siglo y mantiene resultados en baja desde hace años.

Esto es: el comercio internacional argentino, después de mostrar cierta recuperación en la primera década del siglo XXI, se estancó y no se recuperó después de los descensos que mostró tras alcanzar el record de 2011.

Comparando a Argentina con países semejantes se logra información para concluir que existe una muy baja calificación de la performance argentina en la relación comercio internacional / PBI. Como se observa en una de las listas que se muestran más abajo, en materia de participación del comercio en el PBI Argentina está entre los peores del mundo en economías comparables.

Y puede decirse más aún: si se computan los 22 mayores países del mundo por su PBI (dentro de los cuales esto Argentina) se da cuenta de que en el reciente (ultimo) año 2016 (la lista de esos países más grandes conforme PBI medido en dólares también se exhibe más abajo), Argentina y Brasil (socios en el Mercosur) son los de peores resultados.

La referida lista que se exhibe más abajo muestra la comparación de exportaciones de bienes y servicios e importaciones de bienes y servicios con el PBI de las principales economías (y de las comparables con Argentina) del mundo.

Además de observarse que entre los primeros (mejores) 10 países (los más integrados comercialmente al mundo) hay 5 asiáticos y 5 europeos (promediando exportaciones de bienes y servicios e importaciones de bienes y servicios en comparación con los respectivos PIB); y de mostrarse en esta lista que, luego de aquellos, México y Chile son los países latinoamericanos de mayor participación del comercio internacional (exportaciones e importaciones) en su PBI (con un ratio que en el caso de Chile casi duplica el ratio argentino y en el caso de México casi lo triplica); se descubre en esta lista que, de más de 40 mercados cuyos resultados se exhiben, es Argentina uno de los de peor performance, y comparte ese bajo puesto con Brasil.

Lo dicho, entonces, además, lleva a concluir que más allá de nuestro país, el bloque al que pertenece, el Mercosur, muestra serias dificultades de inserción económica internacional, y por ende esta realidad plantea la exigencia de una intensa tarea por delante si se pretende insertarlo de modo comparable a las economías equivalentes en el mundo.

Puede entonces admitirse que Argentina es una economía de escasísima capacidad de inserción comercial externa (exportaciones/PBI) y de destacable cerrazón (importaciones/PBI). Y esta situación que se mantiene desde hace años. En materia de exportaciones esto se refleja en que las exportaciones en 2016 (aun creciendo alrededor de 1,5% en relación al 2015) han sido casi 30.000 millones de dólares menores a las del record de 2011.

Argentina exportó el año pasado aún menos que lo exportado en 2008 (8 años antes) y si bien una baja en los precios comparando con aquellos años explica parte de esa caída, también deben considerarse como explicación las dificultades en la competitividad domestica; además del hecho de la baja capacidad para reemplazar mercados (Latinoamérica, el tradicional principal mercado, es el de peor performance en el mundo, y no se ha sabido reemplazarlo por otro de significación equivalente); y de la incapacidad para generar acuerdos internaciones que faciliten el acceso de productos argentinos al mundo.

Desde 2002 (año de la devaluación post convertibilidad) y hasta 2008, las exportaciones argentinas alcanzaron cifras que equivalieron a un porcentaje mayor al 20% del PBI. Desde 2009 ese porcentaje perforó hacia abajo el 20% y, más allá de la crisis internacional iniciada en esa época, se siguió después de 2009  con alzas de ventas externas que permitieron llegar al récord nominal de 2011 (el máximo nivel alcanzado en la historia, superando por poco los 84.000 millones de dólares). Pero, pese a estos récords nominales, después de 2008 nunca más se logró tener exportaciones que generaran una cifra en dólares superior al 20% del PBI medido en la moneda estadounidense.

Ya desde 2013 en adelante, con caídas hasta 2015 inclusive, se llegó a exportaciones de mercancías (bienes) en el mismo 2015 que representaron poco más del 10% del PBI y si bien en 2016 se produjo una recuperación de las exportaciones por la leve alza (1,5%) nominal de ventas externas y también en el ratio exportaciones / PBI  porque la base de comparación fue menor por la devaluación (que redujo el PBI medido en dólares); los montos siguen siendo muy bajos (Argentina exporta menos que Brasil y México, países más grandes, pero también menos que su vecino Chile, que es un país más pequeño).

Y puede a la vez hacerse una referencia especial aparte en relación a las importaciones.

En efecto, algo interesante se observa en materia de importaciones (a las que se acusa de subir exageradamente ahora): hasta el año 2004 las importaciones argentinas nunca representaron una cifra de dos dígitos en relación al PBI (ni en la convertibilidad, en la que -por caso- se obtenían un 6,5% del PBI en 1995 y un 7,4% del PBI en 2000).

 

Ya desde 2004 (por una mezcla de factores entre los que se incluyen un bajo PBI nominado en dólares tras la devaluación, precios internacionales en alza, y creciente y mayor actividad económica argentina, el ratio importaciones / PBI comenzó a exhibir resultados más altos. Llegó a 12,32% del PBI en 2004, a 12,95% en 2005; y a 12, 98% en 2006. Y subió aún más en 2006 (13,55%) y 2007 (14,15%).

Pero desde ese momento se interrumpió el alza y nunca volvieron a representar aquellas cifras aunque se mostraron altas participaciones en el PBI en 2011 (13,2%) y 2014 (13%).

Ya en 2015 las restricciones comerciales impuestas por el gobierno lo hicieron descender a 10,2%. Y en 2016 se recuperaron (por efecto de la normalización del comercio internacional y también por la devaluación del PBI medido en dólares) levemente tal como se muestra más arriba (con un ratio de 12,5% si se suman las importaciones de viene y las de servicios).

  • ¿Encuentra usted, en base a la experiencia ganada, algún recurso original, impactante, que pueda llevar a un incremento del comercio internacional de muestro país?:

“La Argentina exhibió en 2016 una situación de su comercio internacional de bienes que arroja un déficit comercial de algo más de 3000 millones de dólares (importaciones más altas que las exportaciones).

Analizando la composición de las exportaciones en 2016, debe decirse que las ventas al exterior de bienes de origen agropecuario se han convertido –hace algunos años ya y esto se confirmó el pasado- en el gran componente de los envíos al exterior. Los productos primarios han crecido holgadamente comparándolos con el año anterior (el único rubro de alto crecimiento en 2016) y junto a los manufacturados de origen agropecuario (que pese a que decrecen levemente medidos en dólares generados, son el rubro con mayor participación en el total de exportaciones, superando el 40% del total) explican dos tercios del total vendido al mundo.

Sin embargo, debe decirse que (pese a los esfuerzos iniciados en 2016, los que aún no arrojan resultados relevantes) los datos de 2016 permiten confirmar una situación que se conserva desde hace al menos un lustro: la Argentina se ha convertido en los últimos años en un país extremadamente cerrado en el comercio internacional. Según el Banco Mundial, en 2010 en nuestro país las exportaciones de bienes y servicios representaban el 18,8% del PBI. Y en 2011 equivalieron al 18,3% del PBI, pero en 2012 ya bajaron al 16,2%, en 2013 cayeron al 14,6% del PBI, en 2014 descendieron aún más, al 14,3% y en 2015 completaron la caída hasta representar solo el 11,1%. No contamos aun con las cifras definitivas de 2016 pero puede predecirse que no habrá gran diferencia con 2015.

Este proceso de descenso de la participación de las exportaciones en el PBI acompañó a uno similar en las importaciones. Mientras en 2010 equivalían al 16% del PBI, y en 2011 se elevaron al 16,7% del PBI, ya en 2012 bajaron a 16,7% del PBI, mientras en 2013 fueron iguales al 14,7% del PBI, en 2014 al 13,9% del PBI, y en 2015 bajaron a solo 11,9% del PBI.

La Argentina, así ha reducido en el último lustro su participación en el comercio mundial de modo alarmante y aun no se recupera. Si se comparan las exportaciones y las importaciones con el PBI en Argentina y en todos los países de las Américas (Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y Norteamérica), Argentina es el país con peores ratios en los últimos años.

Ahora bien: la corrección de esta debilidad, empero, no deberá conseguirse solamente con la mejora en el entorno local de negocios. El mejor ambiente (institucional, macroeconómico, microeconómico) que se obtenga a partir de más calificadas políticas y prácticas locales; deberá acamparse de otros logros.

Efectivamente, si se observa la inserción comercial externa argentina se constata que muchos de los principales mercados (demanda de productos argentinos) están afectados por sus problemas económicos, lo que depara amenazas sobre el inminente futuro comercial externo de nuestro país.

Es útil saber que para 2017 el FMI prevé que el PBI de los desarrollados crecerá menos que el de los emergentes en la medida en que EEUU crecerá 2,5%, el área Euro 1,4%, Canadá lo hará en 2,1%. Y -contrario sensu- los emergentes en su conjunto crecerán 4,6%, mientras en particular Asia emergente lo hará en 6,3%, India en el 7,4%, el Asean en 5,1%, Europa emergente en 3,2%, Medio Oriente y el norte de África en 3,3%. Mientras, Latinoamérica solo crecerá 1,6% (México lo hará en 2,6%, pero Brasil solo en 0,6%).

La Argentina tiene enorme competitividad en agro-exportaciones. Dos tercios del total de sus ventas al exterior son de ese conjunto Los mercados más dinámicos son demandante de agro productos Ahí hay pues una gran oportunidad”.

4 Comments on "Inversiones y comercio internacional: Detalladas respuestas de MARCELO ELIZONDO (ex ExportAr) al Portal"

  1. Muy completa la información que da el señor Elizondo le agradezco porque servirá para un trabajo que estoy realizando

  2. Me gusta y lo estamos analizando con mi novio que estudia economía y le parece interesante para debatir con sus profesores

  3. PORQUÉ ESTE SEÑOR NO ESTÁ ASESORANDO AL GOBIERNO?. NO NOS ESTAREMOS PERDIENDO INVERSIONES O NEGOCIOS CONDUCIDOS POR UN EXPERTO? O ACASO ES TANTO EL MIEDO QUE TIENEN LOS INVERSORES Y EMPRESARIOS EXTRANJEROS DE QUE AQUÍ VUELVA EL POPULISMO QUE PUEDE SUPERAR CUALQUIER BUENA INTENCIÓN DE UNA PERSONA CAPAZ PARA ORGANIZAR A UNA ARGENTINA COMO EXPORTADORA? SON PREGUNTAS PARA HACERSE Y RESPONDERSE

  4. Guille Padilla | 25 julio, 2017 at 1:00 pm |

    Como lo dice Bertie es increíble cómo se desperdician recursos en la Argentina y los humanos son los que mas escasean

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