Insensibilidad y burla desde el Gobierno. El 3 por ciento de aumento a los estatales, y peor, nada para jubilados

¿Hipocresía?

Un robo y una defraudación espectacular. La pérdida de poder adquisitivo de los argentinos sin atención

De entre tanta parafernalia y palabrerío que se emite desde el Gobierno para justificar sus graves faltas, muy poco y nada se habla de la pérdida del valor adquisitivo de los ingresos de un importante sector de la población, constituido por la clase pasiva y por los empleados públicos, colectivo, por usar una expresión de moda, bastante extenso, como es sabido.

Dentro de esa significativa omisión, algo escapó días atrás, cuando un comunicado oficial mencionó el aumento del 3 por ciento en los sueldos de los estatales. El Gobierno lo expuso como un “notición”, cuando en realidad no sirve para nada, porque a los pocos minutos de la difusión, muchísimo más que ese porcentaje de los ingresos, ya estaba absorbido por un nuevo incremento de los precios de los productos de primera necesidad.

Vale agregar que estas disparadas de las dos últimas semanas en los precios de los productos mencionados, recordó los tiempos de RAÚL ALFONSÍN en el Gobierno, cuando los famosos “remarques” eran cosa cotidiana, que en ocasiones se producían más de una vez en cada jornada.

Durante 2018 los ingresos que percibieron estos sectores perjudicados de la sociedad, dieron un importante paso hacia atrás. La inflación de ese año que, a juicio de las fuentes que ENFOQUES POSITIVOS consulta ha superado, en términos reales el índice del 60 por ciento –he aquí un comportamiento vicioso y tramposo que utiliza ahora el Gobierno macrista, el de alterar la información real, en plena imitación al kirchnerismo-, cifras a las que en muy pocas ocasiones se acercó el incremento salarial, el que además sufrió las consecuencias de la devaluación.

Sólo será recordado por los lectores, como excepción al comentario que se instala en el párrafo anterior, el caso sucedido en el gremio que conduce HUGO MOYANO, de quien se dice que sigue siendo socio (¿?) de MAURICIO MACRI, donde puntualmente ese sector recibió, durante Diciembre último, el aumento del 40 por ciento de sus ingresos, lo que se sumó a otros aumentos menores durante ese mismo año. Sí, suena a increíble, pero es real, tan real como que simultáneamente cada trabajador moyanista percibió como bono especial para esa fecha, la cantidad de quince mil pesos ( $ 15.000 …). No se ha sabido de que alguien más, otro Sindicato o gremio, hubiese tenido ese mismo gran privilegio.

Lo de la versión de la sociedad MACRI-MOYANO, se vio de algún modo respaldada cuando este Sindicalista, al verse rodeado por la Justicia en un caso de corrupción, amenazó públicamente con una reacción de sus huestes para defender y evitar la cárcel al dirigente gremial. Lo que además se sabe –ha sido publicado-, es que desde la Casa Rosada habrían enviado a dos agentes de la AFI (ex SIDE kirchnerista), a convencer al juez actuante de que, por “razones de mantenimiento del orden público”, resultaba muy inconveniente encarcelar a MOYANO. Relatado todo esto en función de que aparentemente la versión del encuentro en los Tribunales no ha sido desmentida, y de hecho, nada más se habló al respecto, mientras el Sindicalista sigue libre.

Pero, y ya para concluir este comentario, hay que rescatar el mal momento que viven los Jubilados, ante la disparada de los precios y el virtual congelamiento de sus ingresos. Suena a burla hoy, los índices de incrementos que reciben desde la ANSES, mientras se sabe que dineros de ese mismo organismo, son utilizados para planes sociales absolutamente injustos, con una única finalidad política.

Son, estas, todas, cuestiones que afectarán, y en gran grado,  en los resultados electorales del presente año. Es decir, que se trata de algo que quedará a la vista, irremediablemente, y en poco tiempo.