¿Hay certezas absolutas en Medicina?. ¿Aún así, ellas autorizarían a matar a alguien con un grave diagnóstico?

Doctor Mario Caponnetto

Entrevista con un conocido Médico que aporta su punto de vista y larga experiencia

La nota que precede a la presente, anticipa el tema sobre el que responderá el doctor MARIO CAPONNETTO en esta entrevista, de modo que el hecho no requiere de mayores explicaciones. CAPONNETTO ha sido Médico rural en el interior del país, y Jefe de Cardiología en el Hospital Militar Central, como asimismo autor de importantes artículos referidos a la Medicina y a la ética en la misma.

A continuación se transcribe la entrevista anunciada:

¿Hay verdaderamente certezas, en un caso como el del niñito Alfie Evans, acerca de su inevitable y pronta muerte, y si las hubiera, es ético de parte de los Médicos, el determinar su muerte, la que según señalan los mismos, se  produciría al quitarle los elementos que lo están asistiendo?

“A decir verdad no ha circulado demasiada información precisa acerca de la enfermedad que aqueja a este niño. Esto hace un tanto difícil formular una adecuada apreciación médica y ética del caso. Se ha dicho que está en un “estado semivegetativo”, expresión esta confusa y novedosa en Medicina que no sabemos exactamente a qué se refiere. Existe sí, el llamado “Síndrome Vegetativo Persistente” (SVP) que se caracteriza por una anulación completa de la conciencia pero con mantenimiento espontáneo de las funciones vitales (respiración, circulación, nutrición, etcétera) y aún del ritmo sueño-vigilia. Este tipo de pacientes no requiere soporte vital y existe un consenso prácticamente unánime de que en estos casos es imperioso, tanto médica como éticamente, el mantenimiento de las medidas fundamentales de alimentación, hidratación, etcétera.”

Pero no parece ser este el caso …

“Efectivamente, no lo es. Si este niño, como sabemos, está conectado a sistemas de soporte vital, es evidente que no cumple con el criterio fundamental del SVP. ¿De qué se trata, entonces? Al parecer (digo al parecer porque, reitero, no tenemos un diagnóstico médico preciso) de una lesión cerebral o troncoencefálica de tal gravedad que el niño no puede mantener por sí las funciones vitales básicas. La evolución de esta lesión de base no la conocemos. Por tanto, en principio, lo éticamente correcto es mantener el soporte vital hasta ver la evolución natural del proceso. Esta obligación moral en este caso se acrecienta toda vez que existen, al parecer, posibilidades de terapias experimentales propuestas por otros centros médicos de incuestionable prestigio”.

Pero, ¿Hay un hasta dónde esperar, hasta dónde llegar?

“La pregunta es clave. En este tipo de dilemas médicos y éticos nos movemos siempre en el delicado y estrecho límite que separa dos actitudes que deben ser evitadas: de un lado, el abstencionismo terapéutico que nos llevaría a la situación de negarle al paciente la posibilidad de un tratamiento aunque sea sólo experimental y con reducidas expectativas de éxito. Por otro lado, está el encarnizamiento terapéutico que es lo contrario, es decir, insistir en aplicar métodos terapéuticos con la consiguiente carga física, psíquica y aún económica que ello conlleva cuando ya no existen márgenes razonables que permitan aguardar una recuperación o mejoría. Por lo que sabemos, en el caso del niño Evans los médicos tratantes estarían incurriendo en un indebido abstencionismo terapéutico”.

¿El juramento hipocrático es de práctica universal y además exigible en un caso como el que nos ocupa?

“Mire, el Juramento hipocrático hoy no está demasiado vigente, por desgracia. De hecho fue reemplazado en el año 1948 por la llamada Declaración de Ginebra de la Asociación Médica Mundial. Esta Declaración contiene el “nuevo” juramento que intenta “actualizar” el viejo y venerable texto hipocrático. Se trata de una difusa “promesa”, despojada de todo contenido religioso y trascendente en la que, curiosamente, fueron suprimidos los párrafos en los que figuraban la negativa al aborto y a la eutanasia. Aquí sólo se habla del “bienestar” de los pacientes, del cuidado de la salud y de la vida; pero todos estos términos, bienestar, salud, aún vida, han sido desnaturalizados y hoy resultan bastante ambiguos. Pero este es otro asunto… De todos modos, ese Juramento no tiene carácter de coacción legal como sí lo tiene, y este es el caso, una resolución judicial adversa”.

¿Qué piensa acerca de los hospitales europeos que han ofrecido su asistencia? ¿Lo hicieron por las esperanzas de sobrevida o sencillamente para atender y contener el dolor de los padres?

“Uno de ellos es nada menos que el Ospedale Bambino Gesú, de Roma y otro de Milán, creo. Son centros serios y prestigiosos y estimo que deben tener fundadas razones para proponer los tratamientos que ofrecen. No alcanzo a entender por qué los médicos británicos se cierran a esta posibilidad que, de todas maneras, los eximiría a ellos de cualquier responsabilidad ulterior”.

¿Se conocen casos como el que afecta a Alfie, y qué ha sucedido finalmente con ellos?

“Se han reportado casos similares que han tenido una evolución asombrosa e inesperada. La bibliografía médica mundial está llena de casos, no digo que sean exactamente iguales al de Evans, pero sí de pacientes que en su momento, de acuerdo con los criterios médicos vigentes, estaban destinados a una muerte inevitable y que, pese a todas las previsiones, evolucionaron favorablemente. Son bien conocidas las experiencias del doctor Alam Shewmon, Profesor de Neurología Pediátrica del Medical School UCLA de los Ángeles, Estados Unidos. Este médico reportó la existencia de más de ciento setenta casos de pacientes que cumplían estrictamente con los criterios de muerte troncal, equivalente a la llamada “muerte encefálica”, que sobrevivieron largo tiempo aún después de retirados todos los soportes vitales; con esto se ha puesto un grave cuestionamiento a la llamada “muerte encefálica” como criterio diagnóstico de muerte para el caso de trasplantes. Hay que ser, por tanto, muy cauteloso a la hora de establecer pronósticos. Como decía un viejo adagio que aprendí en mis años de estudiante: en Medicina, como en amor, las palabras “nunca” y “jamás”, deben evitarse.”

4 Comments on "¿Hay certezas absolutas en Medicina?. ¿Aún así, ellas autorizarían a matar a alguien con un grave diagnóstico?"

  1. María Silvina Estevez | 13 abril, 2018 at 5:14 pm | Responder

    El caso no es ninguna pavada, Lo que extraña es ese agregado de que no dejarían que lleven al chiquito a otro país para ser tratado. Si esa versión se ajusta a la realidad sería como para enjuiciar a los tribunales y al estado inglés

  2. LO QUE DICE EL MÉDICO MÁS CLARO HAY QUE ECHARLE AGUA. AHORA HABRÁ QUE VER CÓMO SE DESPACHAN LOS JUECES INGLESES. SI LO QUE PROPONEN SE CONCRETA Y MATAN AL BEBITO, HABRÍA QUE HACER UN ESCÁNDALO A NIVEL INTERNACIONAL

  3. Lita Sánchez Girao | 13 abril, 2018 at 10:23 pm | Responder

    En plena coincidencia con lo dicho por María Silvina Estévez digo que de ser como ha quedado planteado el caso es como accionar legalmente por la anulación de un elemental derecho humano

  4. Alejandro Esteban Bernasconi | 15 abril, 2018 at 11:21 am | Responder

    Me gusta como habla este médico. La mayoría de los médicos que conozco están más preocupados por llegar a fin de mes, lo quees muy razonable, y el resto de ellos por conseguirse un auto fachero para hacer un levante. Ojo, la mayoría digo porque hay muchos también que han tomado conciencia de su importante misión

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