Habrá daños colaterales a nivel económico y político, como consecuencia del acuerdo con el FMI

Fotografía aérea de ubicación de la represa de Chihuidos

Por lo pronto, se caerían grandes emprendimientos, uno con Alemania y el resto con China

Y habría otros que por el momento no se mencionan pero implican acuerdos con países extranjeros y la implementación de mano de obra local.

No se podría hablar de hechos imprevisibles. Pudieron ser conocidas las consecuencias que a determinado nivel se producirían con la firma de un acuerdo con el organismo internacional a través de las pautas exigibles por este, el FMI, al Gobierno argentino. Y a ese nivel no existen ni se toleran las excusas que pueden ser válidas en un régimen algo discrecional y no demasiado disciplinado.

A fines de la semana pasada se conoció en Buenos Aires el malestar que ha provocado la suspensión de una obra desarrollada a partir de negociaciones que realizó un consorcio de empresas alemanas respaldadas por la representación oficial de ese país en la Argentina.

Se trata de Chihuidos, una represa hidroeléctrica a construirse en la provincia de Neuquén, en un sector cercano a la ciudad de Zapala, que requiere de una inversión de 2200 millones de dólares.

Por el momento la negativa del Gobierno de la Argentina sería total y con idea de irreversibilidad en la decisión.

Tratándose de otras obras hidroeléctricas también están las proyectadas con capitales chinos. Hay dos de ellas planificadas para el Río Santa Cruz, muy cuestionadas en materia ambiental, y sobre las que el propio Presidente MAURICIO MACRI ha puesto un especial interés en su cumplimiento, demostrado hasta con actitudes muy evidentes, casi histriónicas, por el actual Embajador de la Argentina en China, DIEGO GUELAR.

Lo preocupación de MACRI con relación a estas obras, se entiende más a partir de la presión que habría ejercido el padre del Presidente, FRANCO MACRI, sobre su propio hijo, a partir de los fuertes compromisos que mantiene este empresario quien a pesar de su alta edad mantiene un fluido contacto con el Gobierno del país asiático.

Se crea a partir de lo dicho, una situación interesante que dejará en descubierto la habilidad para negociar del Presidente MACRI en el marco de un inusual escenario, montado ahora en un país demasiado acostumbrado a la falta de rigor en las formalidades que se manifiestan aún en el mundo de los negocios cuando este está altamente influenciado por la Política.

Aparentemente estas obras de los chinos en el río Santa Cruz, quedarían al margen de cualquier reducción de gastos que debiera emprender el Gobierno para cumplir con las metas del Fondo Monetario Internacional. Lo que demostrará el poder de los chinos y el compromiso bajo el cual ha quedado la Argentina con ese país, el que inclusive tiene su origen en los tratados secretos suscriptos en épocas del kirchnerismo.

Lo dicho sin embargo, no oculta cómo puede quedar empantanado el Gobierno argentino en la ocasión, sin lugar para demasiadas maniobras, y encima entre la espada y la pared, ante otros países y sus empresarios, también de gran importancia a nivel mundial. ¿Cómo se resolverá la situación …?. ¿ Chi lo sa … ?