GREEN CROSS presentó su libro “Ambientes Glaciares y Periglaciares: Formación y Desarrollo”

Los científicos en tareas de campo

Se basa en una investigación científica desarrollada en el país por especialistas internacionales, la que, dicen sus autores, derriba mitos sobre los glaciares

El informe completo, que acaba de ser distribuido a la Prensa por GREEN CROSS de la Argentina, refiriéndose a la presentación que se hiciera en el día de hoy, dice así:

“Buenos Aires, 23 de septiembre de 2015. Con el objetivo de generar conocimiento científico para la preservación de los glaciares y permafrost en el país, Green Cross Argentina presentó su libro “Ambientes Glaciares y Periglaciares: Formación y Desarrollo”, una investigación de los reconocidos glaciólogos Evgeniy Ermolin, Adrián Silva Busso y Andrey Glazovskiy.

En la presentación Carlos Marschoff, Director de proyectos de Green Cross Argentina, sostuvo: “Las estadísticas de Naciones Unidas indican que más del 20% de la población del planeta no cuenta con una adecuada provisión de agua potable. En Green Cross creemos que el problema del uso y provisión de agua es un tema estratégico de la mayor importancia, y que la toma de decisiones necesita información científica relevante que la sustente. Eso nos impulsó a desarrollar este libro, cuyas conclusiones son de gran relevancia para el estudio de los glaciares en adelante”.

La investigación confirma algunos de los postulados básicos y derriba mitos que durante años se han venido repitiendo en publicaciones de divulgación y estudio de glaciares. Algunas de sus conclusiones son:

– Los glaciares no son fáciles de identificar a través de imágenes satelitales como muchas investigaciones sostienen. Estas imágenes pueden ser un primer indicador, pero no una herramienta definitiva. Es necesario realizar investigaciones en el terreno para determinar los perímetros de un glaciar y se requiere un análisis a lo largo de un lapso de tiempo para evaluar su evolución y el impacto de actividades antrópicas sobre el mismo.
– Se cree erróneamente que en la actualidad todos los glaciares están en retroceso cuando en verdad hay zonas en retroceso y otras en franca ampliación. Estos cambios se han dado siempre en los ciclos glaciarios. Por eso no basta observar evidencia fotográfica o satelital, un glaciar puede retraerse y esto no significa necesariamente que su masa haya disminuido. Los glaciares tienen un proceso de onda que es de largo plazo por el que avanza y retrocede. No se puede reducir el diagnóstico a la observación de la superficie cubierta a simple vista.
– Los glaciares no son siempre grandes reservorios de agua dulce, ni una enorme masa de agua potable como se cree. Tienen composiciones diversas, en parte potables y en parte no potables, con un gran componente de agua salada y en ocasiones variabilidad de elementos naturales indeseables como metales.
– Es un mito que toda tierra a temperatura de 0 o bajo 0 es permafrost. Es diferente el permafrost significativo como aportante al recurso hídrico y el que hace alusión a la capa de tierra con una temperatura de 0 o debajo de 0 pero no es aportante de agua. Asimismo es erróneo creer que cualquier zona fría o de alta montaña es periglaciar.

Además, concluye que:
– El caudal de los cursos de agua es altamente dependiente de la temperatura del ambiente. Los caudales son estacionales en las cuencas que contienen glaciares, aumenta hacia el verano. Esto se manifiesta diariamente, las bajas temperaturas en la madrugada pueden reducir el caudal de los cursos de agua así como estos pueden aumentar con el correr del día y el incremento de la temperatura. En cuencas sin aportes de aguas glaciares los caudales de los cursos de agua disminuyen gradualmente durante los meses del verano a medida que se reduce la descarga desde los acuíferos, hasta mantener un flujo base durante los meses invernales.
– Los recursos de aguas subterráneas puede circular todo el año en los acuíferos relacionados a glaciares templados y politermales. Existe una importante componente de recarga por infiltración directa de la ablación de hielo y nieve. La ablación de la capa activa es un aporte de agua que mantiene el caudal de base en las cuencas cuando no poseen aportes de los glaciares.
La investigación plantea que el estudio de los glaciares exige la realización de mediciones de campo sobre lapsos de tiempo razonables, teniendo en cuenta que cada glaciar es un sistema único de características específicas y que, aunque puedan establecerse clasificaciones generales, es riesgoso establecer normas únicas a ser aplicadas a cualquier glaciar.

Luego de su primera publicación, “Agua: Panorama General en Argentina” editado en 2013, donde se discuten aspectos jurídicos y ambientales en relación a la temática y luego de dos años de investigación y trabajo de campo, llegó “Ambientes Glaciares y Periglaciares: Formación y Desarrollo”, que apunta a ser un elemento de consulta para la toma de decisiones basadas en información científica generada en Argentina”.

Según la presentación de la entidad en Internet, “Green Cross Argentina (GCA) es una organización no gubernamental, sin fines de lucro que representa a GCI en nuestro país. Su rol es apoyar el desarrollo e implementación de programas dentro del marco de GCI, así como llevar adelante sus propias políticas, programas y proyectos. Green Cross es aún una organización joven y dinámica, con una estructura de gestión ágil y flexible”.

Mayor información: http://www.greencross.org.ar/ .