ESCRIBEN LOS LECTORES: El Editorial de LA NACIÓN que tanto ruido provocó también tiene sus apoyos

Su publicación creó una “grieta”, por usar un vocablo de moda. La Dirección del matutino quedó asustada

 

El Diario LA NACIÓN se ha caracterizado en los últimos tiempos, por publicar algunos Editoriales que, viendo la corriente que utiliza la mayoría de los Medios, podrían ser considerados “políticamente incorrectos”. Y, ciertamente el último de ellos, que ha ocasionado tanto ruido en el ambiente de la Política, no hizo más que ajustarse a hechos reales de la historia, que son posibles de corroborar, y muy fácilmente.

El Portal recibió la siguiente carta, proveniente de un reconocido Penalista, el doctor ADOLFO CASABAL ELÍA, la que fuera enviada al importante Diario nacional, sin que hasta la fecha la misma se haya publicado, y está referida precisamente a dicho Editorial. La carta así dice:

“Señor Director:

Quiero aplaudir calurosamente su editorial relativo a la indudable venganza que impulsa la conducta de quienes torturan y envían a la muerte a militares que lucharon en la guerra contra la subversión. Lo hago por muchas razones pero, fundamentalmente, porque tiene el coraje de decir abiertamente la absoluta verdad  –parece increíble que se necesite especial valentía para clamar sobre la realidad de las cosas-, en una Argentina plagada de “prudentes” que miran para otro lado cuando se trata de analizar la cuestión militar que todos estamos viviendo de uno u otro modo. Porque nadie puede ignorar que los presos comunes se van a su casa al cumplir setenta años de edad (no creo que haya ni un solo preso de esa edad en las cárceles cualquiera sea la gravedad del delito cometido) mientras que a los uniformados –aplicándoles el derecho penal del enemigo-, se los retiene en prisión, enfermos y con más de ochenta años, en las peores condiciones imaginables que los llevan a empeorar su salud o a morir directamente como ha ocurrido con más de 300 militares. Y todo mediante fallos que sólo tienen una fundamentación aparente y que nunca firmaría alguien que tenga un mínimo de sensibilidad humana. Menos con la bandera de los derechos humanos.

La posición que apoyo la viene sosteniendo La Nación invariablemente y en total soledad y por eso hay que felicitar también su coherencia y, además, la circunstancia de que se atreva a mencionar los gravísimos delitos cometidos por los guerrilleros de los setenta, tema especialmente silenciado en general y particularmente por el Gobierno y por quienes han criticado duramente los párrafos editoriales que aquí pondero aferrándose, increíblemente, a los valores de verdad y justicia.

Gracias entonces a La Nación por ser una “tribuna de doctrina” que esperemos se reimplante con los nuevos vientos que soplan en dirección a una República en serio.

Adolfo Casabal Elía

(DNI 4.414.486)”.