Entrevista con JERÓNIMO ZAMBRANO: Las consecuencias de las dificultades en la vista de los niños en edad escolar

Jerónimo Zambrano, Director Ejecutivo de la Fundación

Es el Director Ejecutivo de la Fundación que lleva su apellido, y que trabaja intensamente en esa problemática

 

Comenzaron las clases, al menos en una buena parte del país, y con ellas también a manifestarse las dificultades propias de la época, cuando los niños o sus padres, descubren algunas limitaciones en la vista, de parte de los chicos.

La Fundación ZAMBRANO, cada año publica una serie de recomendaciones a raíz de su ocupación permanente para lograr solucionar estos inconvenientes, que, de no ser tratados pueden desembocar no sólo en problemas en la salud visual sino también consecuencias a nivel educativo y social.

Así responde a las preguntas de ENFOQUES POSITIVOS, el Director Ejecutivo de la Fundación ZAMBRANO, JERÓNIMO ZAMBRANO:

 

P: Las dificultades en la vista en niños en edad escolar, genera inconvenientes de todo tipo en ellos. ¿Puede referirse a esta cuestión, y acerca de lo qué está haciendo Fundación ZAMBRANO al respecto?:

 

R: “Efectivamente, las dificultades visuales en niños en edad escolar pueden provocar problemas de varias índoles: en primer lugar desde lo fisiológico, pues una visión no corregida en los años de infancia difícilmente será corregible en la adultez, dado que el ojo no se desarrolla correctamente (se vuelve ambliope). En segundo lugar, un niño con vicios refractivos no puede trabajar a la par que sus compañeros en clase, lo que genera falta de concentración, bajo rendimiento académico y a veces incluso problemas de comportamiento. Así, con la visión como obstáculo, estos chicos no obtienen la misma educación que los demás. Desde Fundación Zambrano trabajamos para combatir esto con el programa Ver Para Aprender, que apunta a solucionar el problema desde dos aspectos. Uno, asistencial, donde se evalúa la visión de todos los niños; aquellos que presentan dificultades son examinados por un médico oftalmólogo, y se le dan anteojos sin costo a aquellos que lo necesitan. Otro, educativo, donde se trabaja con los niños enseñándoles sobre la importancia y las maneras de cuidar su salud visual”.

 

P: Usted dice que los problemas en la vista en esta etapa de la vida pueden continuar hasta la adultez. ¿Puede ampliarnos acerca de este punto …?:

 

R: “Los exámenes de visión en los más chicos son fundamentales para controlar el desarrollo ocular desde una edad temprana. La neuroplasticidad que tenemos en la infancia, que nos permite corregir la visión con los estímulos adecuados, se va perdiendo a lo largo de los años, haciendo mucho más dificultoso (y a veces imposible) el proceso de corrección en la adultez. Esto se debe a que, sin esos estímulos, el ojo se acostumbra a una visión fallida y se desarrolla de manera incorrecta. El primer control debe hacerse lo antes posible, y al menos una vez por año o una vez cada dos años, después del primer examen”.

 

P: Además de esas cuestiones en la salud, no habría que olvidar que las mismas pueden provocar un bajo rendimiento en el aprendizaje y hasta promover el deseo de abandonar el mismo, por la falta de una motivación adecuada.

¿Cómo y quiénes podrían organizar una campaña muy fuerte de concienciación en este sentido?. ¿La misma institución educativa, el Estado…?

 

R: “Por lo pronto, las ONGs dedicadas a este problema desarrollan programas en este sentido. Sin embargo, uno de nuestros objetivos como Fundación es alzar nuestra voz, en conjunto con otras organizaciones, para visibilizar este problema y hacer un lugar para la salud visual en las políticas públicas, tanto educativas como sanitarias. Dada la escasa conciencia respecto de la importancia de la atención preventiva de la salud en general y la visual en particular, los controles oftalmológicos muchas veces quedan relegados. Los niños son los más perjudicados por esta falencia cultural, ya que dependen de los adultos para acceder a los controles médicos necesarios. Siendo que ellos son, precisamente, quienes más los necesitan, se vuelve imperativa la necesidad de políticas a favor de una educación en torno a la salud visual; la institución educativa es clave en este proceso, ya que se vuelve promotora de la salud visual de toda la comunidad en la que se halla inserta”.