El sistema totalitario y perseguidor de los disidentes que afectó a la Argentina. Y el papel de los “colaboracionistas”

Los insólitos privilegios que la Justicia le dio a Bonafini …

El sistema totalitario y perseguidor de los disidentes que afectó a la Argentina. Y el papel de los “colaboracionistas”

 

Ignorarlo, disminuirlo o relativizarlo, es hipotecar el futuro del país. ¿Qué se persigue al “suavizar” el inocultable daño?

 

Sí, efectivamente, ocultar y olvidar los años pasados cuando el país era gobernado por el kirchnerismo, es casi como hipotecar el futuro de los niños y jóvenes argentinos, porque así se está borrando, y relativizando, lo tan grave sucedido en materia no sólo institucional sino en cuestiones prácticas de la vida misma, las sufridas por aquellas personas que no aceptaron adherir a la mentira de un relato que persiguió nada más que organizarse para delinquir con la mínima cantidad de trabas.

Hay quienes hoy operan política y mediáticamente para hacer olvidar o de algún modo disminuir, la gravedad de lo que hicieron los Gobiernos kirchneristas, esos que buscaron siempre allanar el camino del robo y también perpetuarse en el poder.

Estos operadores, entre los que aparentemente hay figuras oficialistas, deberían ser acusados de “traición a la Patria”.

Se han usado, durante los Gobiernos nombrados, todo tipo de artimañas para llevar adelante sus propósitos, tantas y tan visibles que nadie podría decir que no se dio cuenta de lo que sucedía. Un capítulo de enorme importancia en la revisión del pasado inmediato del país, requiere ineludiblemente ocuparse de estos distraídos facilitadores, a quienes en los países invadidos por el nazismo, se los llamaba “colaboracionistas”.

Un caso emblemático en esto de hacerse los distraídos, permitiendo el avance y el fortalecimiento del kirchnerismo, lo ha sido el de muchos empresarios que prefirieron callarse, aún contando con importantes pruebas de los sobreprecios y de los “retornos” que se exigían para la obra pública, o para cualquier actividad comercial que implicara al Estado, y hasta aún sin la participación de éste.

Pero no faltan en ese listado de “colaboracionistas” conocidos periodistas, y especialmente jueces y fiscales. Ni hablar de la gran mayoría de los sindicalistas.

Nadie puede, ni le debe ser permitido, restarle importancia –mucho menos si se es Funcionario del nuevo Gobierno -,a la opresión y a la persecución que se vivió en los últimos doce años en la Argentina, ni es legítimo excusarse en el fenómeno de la naturalización que esas actitudes consiguieron, por más que hubo quienes prefirieron asumir cobardemente como algo normal no solo los graves hechos de corrupción sino los fuertes impedimentos para actuar en paz y libertad y sin miedos, en la vida diaria, familiar y profesional, por actitudes gubernamentales propias de regímenes dictatoriales.

Es muy triste también, que a esta altura, haya Medios y periodistas que sigan llevando a sus espacios a nefastos personajes de enorme responsabilidad sobre los hechos aquí comentados. No se entiende el porqué no hay una reacción de la ciudadanía en contra de estos promotores de la violencia y la mentira, cuando se sabe, claramente, que hay funcionando una muy fuerte organización que usa parte de los recursos robados a los argentinos, para sostener una tan costosa y mentirosa campaña, que busca mejorar la imagen del kirchnerismo.

Y en el Gobierno macrista, por ingenuidad o algún miedo que probablemente cuente con fuertes razones, poco actúan para frenar esa campaña, dentro de todo lo que legalmente podrían hacer. Y hasta han quedado en sus puestos estatales importantes operadores del Gobierno anterior, o se han nombrado en puestos de mediana importancia, a personas que, por sus antecedentes, pueden claramente servir de motorizadores de la campaña kirchnerista.

Complicada instancia entonces se vive, a nivel de los ciudadanos que no quieren repetir tristes historias recientes, y emitieron su voto en Diciembre último, en la esperanza de un verdadero y genuino cambio. No deben ser defraudados …

 

5 Comments on "El sistema totalitario y perseguidor de los disidentes que afectó a la Argentina. Y el papel de los “colaboracionistas”"

  1. ANA PAROLINI | 7 agosto, 2016 at 12:07 am |

    TAMBIEN PARA ESTA NOTA TENGO MI COMENTARIO Y ES QUE ESTOY RETORCIÉNDOME POR LO QUE HE CONOCIDO ENTRE AYER Y HOY EN CUANTO A LA DEBILIDAD DE LA JUSTICIA ARGENTINA QUE LE TIENE MIEDO A BONAFINI POR LO QUE ENTONCES ESTAMOS EN GRAN PELIGRO

  2. NO ME BANCO ESTA LOCURA DE DEJAR QUE LA VIEJA LOCA SE VICTIMIZE Y ALGO HABRÍA QUE HACER YA QUE EL GOBIERNO NI LOS JUECES LO HACEN ENTONCES INTENTAR MARCHAS Y HACER LAS GRAVES DENUNCIAS QUE SE LE PUEDEN HACER A LA BONAFINI

  3. Irrita y provoca todo tipo de sentimientos desagradables tener que soportar que esta persona evidentemente enferma continúe con el poder que le dio la presidenta anterior solo con la finalidad de mantener la impunidad ante tanto robo y crímenes

  4. Es algo intolerable tener que seguir soportando a unos locos delincuentes que molesten tanto al poder legal y elegido por el pueblo

  5. EL CASO DE ESTA SINVERGUENZA E INMORAL ACUSADA DE ROBOS Y ESTAFAS Y DE DEFENDER A JOVENES QUE ATACARON A LA ARGENTINA Y PRODUJERON UNA IMPORTANTE CANTIDAD DE MUERTES ES INACEPTABLE Y NO PUEDO ENTENDER PORQUE LA JUSTICIA LE TIENE MIEDO

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