Dignificar la profesión odontológica, un reclamo de los profesionales que luchan por sus derechos

Marcelo Eduardo Ramón Quiroz

Entrevista a Marcelo Eduardo Ramón Quiroz, Secretario general del Gremio Odontológico Argentino

 

El doctor Quiroz encabeza la campaña: “Dignificar la profesión odontológica”. Es odontólogo y especialista en rehabilitación de alta complejidad.

Lidera una campaña que reúne a profesionales de la odontología que trabajan a costos irrisorios, ninguneados por las empresas de medicina prepaga. Muchos trabajan ilegalmente,  sin aportes ni seguridad social, y son obligados a asistir a los pacientes en breve tiempo, lo cual, de este modo, desprestigia la profesión.

 

¿Cuál fue el objetivo de la campaña? 

–Crear conciencia sobre lo que ocurre. Es muy injusto que los colegas que estudiaron 5 o 6 años, realizaron cursos e invirtieron dinero en especializaciones no sean remunerados como merecen. Estamos luchando por elevar el valor de la consulta, que hoy oscila entre $ 40 y 50. Hay odontólogos que trabajan para las obras sociales y reciben solo un porcentaje del 30% por su trabajo. Parece mentira, pero es así.

 

¿Cuántas horas al día trabaja un odontólogo?

–Quien trabaja dentro de esta modalidad, por lo general, lo hace entre 9 y 12 horas, depende del lugar. Parece una relación de dependencia pero no es así, porque están en negro; no cobran un sueldo básico, es por prestación, es decir, si un día trabajan 12 horas sin que ingrese un paciente, no cobran. En las obras sociales, el tiempo de atención al paciente se ve afectado en su calidad. En 20 minutos no se puede hacer mucho, y además están los sobreturnos. Si bien hay odontólogos que no están en esta situación, la mayoría sí lo está. El 90% trabaja para otros, y de ese 90% la gran mayoría lo hace en negro. Esto ocurre en todo el país.

 

¿En qué se diferencian los odontólogos que no tienen este problema? 

–Son odontólogos que ejercen la profesión hace mucho tiempo y tienen una vasta cartera de pacientes. Por otra parte, hacen trabajos de prótesis, o ejercen en  facultades. Tienen, por decirlo así, un nombre, aunque es la minoría. Como ocurre en todas las profesiones, con los médicos debe pasar lo mismo. Por eso la mayoría de los odontólogos trabajan de esta forma, tercerizados con algunas empresas u obras sociales y, al estar en negro, no tienen los derechos de otros trabajadores, como vacaciones o aguinaldo. Las odontólogas embarazadas no tienen licencia por embarazo; si no trabajan, no cobran, no tienen ART.

 

¿Qué ocurre con la matriculación en la provincia de Bs. As.?

–El profesional que quiera matricularse en la provincia de Buenos Aires está obligado a aportar en la Caja de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires (COMEI).

Somos obligados a pagar importes elevados y en muchas provincias del país no hay cobertura, ni social ni médica, y de esta manera debemos pagar la obra social. En ese sentido, también hay muchos problemas; justamente el que trabaja en negro es el que peor la pasa, porque esa cobertura no la está teniendo en ese caso.

 

¿Cuándo surgió la idea de armar este gremio e instalarlo mediáticamente?  

–La idea viene desde hace mucho tiempo y pertenece a otros colegas. Desde que yo era estudiante, siempre se quiso formar un gremio y por algún u otro motivo nunca se pudo. Yo llegué a Buenos Aires hace 10 años, y este año surgió la necesidad de expresar lo que muchos colegas piensan acerca de formar una entidad que nos proteja como trabajadores y que responda por nuestros derechos. En sus comienzos, éramos tres colegas que buscamos la forma de conseguir una herramienta para poder defender el problema;  la herramienta que surgió fue la del gremio, la de un sindicato, el único paraguas que nos protegerá. A partir de ese consenso, empezamos a convocar a otros que quisieran adherirse; fue muy difícil al principio, muy difícil.

 

¿Por qué? 

–Porque en general el odontólogo es muy cerrado. Al trabajar en un ámbito de cuatro paredes todo el día y no tener contacto con otros pares, no nos comunicamos con facilidad y no intercambiamos puntos de vista sobre estas y otras problemáticas. Además, otros cuidan una profesión que es considerada de “elite” y ya no existe. El elitismo en la odontología se perdió hace mucho. Hoy somos trabajadores como otros tantos que hay en el país. Cambiar  esa mentalidad nos costó muchísimo.

 

¿Qué argumentos utilizaron para lograr la apertura mental de los odontólogos? 

–Les hicimos ver que somos trabajadores como cualquiera, que tenemos derechos y que obtener el pago en blanco de nuestros sueldos nos posiciona en un lugar de respeto y de beneficio al tener vacaciones pagas, licencias por maternidad o enfermedad; estar cubiertos con las ART y tener una obra social que responda. Son derechos básicos que merecemos.

 

¿Qué actividades han realizado hasta este momento? 

–Tuvimos dos actividades. La primera consistió en acompañar a los colegas que vinieron de diferentes partes del país, fundamentalmente de Santa Fe, de Rosario, para hacer una movida a PAMI, ya que los prestadores están con muchos problemas en cuanto al cobro de sus haberes y hace mucho tiempo que realizan reclamos sin ser atendidos. Fuimos con la intención de hablar con alguien y ser escuchados junto a la gente de la CTA autónoma. Volvimos muy satisfechos, porque sus reclamos fueron atendidos. Además, en el “Día del Odontólogo” nos juntamos en Plaza Houssay bajo la consigna “No hay nada que festejar”, justamente por todo lo que te decía. Fue una buena convocatoria.

 

¿Cuál es el camino de lucha que van a seguir para obtener el objetivo buscado?

–Para ser sincero, esta movida se inició hace poco y todo va pasando muy rápido. Por suerte, se nos están abriendo todas las puertas. Logramos hacer una Asamblea en un tiempo record gracias a la colaboración también de los colegas. El camino es que se nos escuche a nivel nacional y en el interior. La mayoría de las provincias ya están conformando las comisiones a nivel nacional para tener filiales en el interior. Hubo gran aceptación en el interior, donde hay muchos problemas. El camino es el de derribar el miedo a la creencia de que el gremio viene a estar en contra de las instituciones: ¡no es verdad! Por el contrario, venimos a fomentar la unión entre los odontólogos y proponer que esas instituciones que ya existen, como los colegios o los círculos, empiecen a actuar en consecuencia con lo que tienen estipulado en sus estatutos. Que quede bien en claro que queremos ayudar; incluso hubo colegas que han recibido amenazas de despido si decidían participar.

 

¿Qué se necesita para armar un gremio?  

–El gremio son los trabajadores. Se necesita que el odontólogo se comprometa; es la principal herramienta de un gremio. Además, necesitamos que el trabajador se involucre en el pedido de que se cumplan sus derechos. Nosotros tenemos un trámite ya iniciado en el Ministerio de Trabajo y, al estar adheridos a la CTA autónoma, ya podemos actuar a través de su personería hasta que nos den la anuencia personalmente. Ya iniciamos el trámite y obtuvimos un número en el Ministerio de Trabajo, que es el que nos dará la personería; este paso ya no depende de nosotros. Al estar adheridos a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) a nivel nacional, empezamos a actuar a través de ellos. Muchas veces, la palabra “gremio” asusta, porque se la asocia a cortar una calle, y no es así, porque nuestra intención es dialogar.

 

¿Cuál es el mensaje que les envía a los pacientes para que tomen conciencia y apoyen esta decisión?

–El paciente tiene que saber que el odontólogo necesita incorporar sus derechos como trabajador. Es lógico que no sepa lo que ocurre verdaderamente. Muchas veces llega a la consulta, no es atendido como corresponde, o le pasan el turno a una fecha muy lejana. ¿Qué pueden hacer? En otros casos, llegan a una prepaga, cuyo costo es elevado, y le cobran un plus. No saben que los odontólogos tienen estos problemas. El paciente tiene que saber que el odontólogo está cobrando muy mal y sus aranceles están muy por debajo de lo que debería cobrar. Los aranceles son por prestaciones. Por ejemplo, una consulta debería estar en $ 380 y de ahí, las extracciones $300. Hoy no llegamos ni a la mitad; lo real es que una consulta se está abonando entre $ 40 y $ 50, y de esa cifra nos pagan el 30%, dinero que no alcanza ni para el transporte. También hay especialistas que cobran por hora, como los generales, porque las prepagas no reconocen la especialidad de los profesionales, cuya preparación es costosa y debería sumar, no restar.

 

¿Qué expectativas tiene luego de realizar esta gran convocatoria? 

–Pienso que el resultado será muy productivo. Hay una gran aceptación entre los colegas, porque necesitaban un gremio como herramienta de lucha.

 

¿A quién le gustaría entrevistar para abrir el lenguaje del diálogo?  

–Principalmente, al Ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien tiene la capacidad de que puede informar a todos en cuanto al tema laboral. También necesitamos el apoyo de Diputados y Senadores, porque hay muchas leyes por modificar. Hay que tocar todas las puertas, y ojalá nos escuchen para poder cambiar esta situación.

 

Nota realizada por: Patricia Ortiz. Periodista. Directora de www.caminosculturales.com.ar . Especial para ENFOQUES POSITIVOS.

 

Producción periodística: Andrea Fichera – Odontóloga  especializada en Periodoncia.

Periodista Miembro de la Comisión Directiva de GOA, Gremio Odontológico Argentino (Revisor de cuentas)