Desatinos en la Justicia. La lucha ahora será entre “contaminados” y “no contaminados”

Bonito edificio, el del más alto Tribunal de Justicia bonaerense. Escaso de mantenimiento y alojando en su interior a jueces que permitieron avanzar al poder político del kirchnerismo

El reciente caso de la muerte de ABRIL BOGADO, reavivó un problema cuya solución no puede dilatarse más

Los lectores ya conocerán todos los detalles del homicidio de la niña de 12 años de edad mencionada en el subtítulo de la presente nota. Tan triste noticia es algo repetido en los últimos años en la Argentina. Sucede en todo el país pero es en la provincia de Buenos Aires donde los casos son más frecuentes y probablemente no sea así sólo por la densidad poblacional de ese distrito sino por el erróneo procedimiento de elección de jueces que en él actúan, y por la falta de un adecuado control de parte de sus superiores.

Hay excelentes personas que ocupan esos cargos, pero son una clara minoría, con el agravante de que al querer despegarse de la corriente denominada “abolicionista” o “zaffaronista”, tienen que enfrentar a la misma y a su propio poder político, el que se les vendrá en contra, proveniente de quienes se han dejado enfermar, “contaminar”, por las enseñanzas de un sujeto obviamente afectado por una patología mental, que es visible aún para quienes nada o poco conocen del Derecho.

Ese sujeto es EUGENIO RAÚL ZAFFARONI, designado por JORGE RAFAEL VIDELA, como lo recuerda el Escritor y Político RODOLFO TERRAGNO en una columna publicada por CLARÍN el 30 de Junio de 2013. Cualquiera podría imaginar que el Militar ya fallecido nunca habrá dejado de lamentarse por tamaño error.

En el mencionado trabajo de TERRAGNO, éste se queda corto, en el triste derrotero de ZAFFARONI que recuerda, comparandolo con el enorme daño que este provocó en la Argentina a través de la exposición de su patología, en los aspectos más graves de la misma.

Y quienes le creyeron y aceptaron sus teorías disparatadas, también tienen la misma responsabilidad hoy ante la ciudadanía.

Pero quedarnos en la figura del ex juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, resulta poco en estos momentos cuando los más tristes sucesos, como el de la muerte de ABRIL, siguen manifestándose en la Argentina.

Ahora hay que ir a ver qué pasó para que el entorno del juez que liberó indebidamente al homicida de esta niña, actuando con culpa compartida, haya también él, permitido el homicidio en cuestión, y que sigan manifestándose año tras año casos similares.

¿Quién es el “Supremo” que en la Justicia bonaerense resuelve, en soledad o sólo con muy escasos controles, cuáles casos deben ser convertidos en Juicios Políticos y cuáles no?. Al menos en la práctica, según cuentan en los pasillos de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, una sola persona, y en el mejor de los casos,  en la práctica corriente, con un par de asistentes, es la que tiene la enorme potestad de determinar, en su carácter de “Instructor”, si un juez ha tenido un mal comportamiento –en muchos casos un temerario y peligroso comportamiento para la sociedad -, en un sistema que no considera a las partes constituidas en víctimas, a quienes presentan las denuncias y pedidos de destitución, de justicia en definitiva, los que ni siquiera son entrevistados por esos “decisores” de tan monumental resolución cual es la de permitir que una persona incompetente continúe cometiendo verdaderos desatinos, como lo es el caso que en este caso ha sucedido con el juez que permitió indebidamente salir en libertad al homicida de ABRIL.

Estas víctimas del mal desempeño de la Justicia, son “revictimizadas” al no ser escuchadas, al no ser tenidas en cuenta. ¿Qué actitud toman los responsables de pasar al Juicio Político las denuncias en ese sentido, para investigar sobre la veracidad de esas denuncias?. ¿Es que acaso le van a consultar al juez denunciado si le parece bien lo que han dicho acerca de su conducta …?.

No hay que hablar en cuanto a la Suprema Corte, sólo del fuero penal, porque en cualquier tribunal o juzgado unipersonal bonaerense, como lo son los de familia, o en materia laboral, trabajo, y demás, puede aparecer siempre algún juez “contaminado”. Y el daño que provoca la muerte de un ser querido a manos de criminales, si bien es inmensamente más grande que cualquiera otro relacionado con el honor y los bienes -elementos que entran en juego en otros sectores de desempeño de la Justicia-, también tiene su importante valor y dolor … No hay que subestimarlo …

Y debe destacarse que quienes presentan las denuncias, no son atendidos personalmente por nadie en el organismo de la Suprema Corte destinado a recibirlas, esos que deciden –y lo pueden hacer arbitrariamente-, si elevan o no las denuncias a quienes corresponda para la sustanciación de un Juicio Político. Ante un pedido de entrevista personal con carácter ampliatorio, aclaratorio o explicativo, la primera reacción es eludir o impedir esa posibilidad. Es fácil así animarse a cometer gruesos errores e injusticias, sin dar la cara …

Hay que presentar la denuncia y rezar para que quien la estudie esté de acuerdo o no con que el caso merece ser llevado a juicio. Puede entenderse que ha de haber situaciones de reclamos indebidos, pero es curioso que hay un altísimo porcentaje de denuncias que son rechazadas. ¿No habrá un poco de “vagancia” en esta actitud, o sencillamente la necesidad de no quedar en evidencia por el mal desempeño en la Justicia, fruto de la indebida selección de jueces o por la falta de los controles que la Corte debiera aplicar?. O ambas cosas a la vez, probablemente …

Algo muy poco usual en ENFOQUES POSITIVOS es la transcripción de notas aparecidas en otros Medios, pero en esta ocasión un trabajo que en el día de hoy publicó el Medio digital INFOBAE, no tiene desperdicio en cuanto al tratamiento del suceso que hoy genera dolor entre los argentinos.

Asimismo tiene un grande valor una nota recibida también hoy por el Portal, de parte de la Asociación “Madres del Dolor”, con la firma de su representante, la señora VIVIAM PERRONE, quien viene luchando denodadamente contra las injusticias de la Argentina,

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INFOBAE DEL MARTES 7 DE NOVIEMBRE DE 2017:

El juez Villafañe mató con su firma a Abril Bogado dejando libre a su asesino”

Hace años que Matías Bagnato, el único sobreviviente de la masacre de Flores, lucha junto a otras víctimas para frenar la impunidad de magistrados que excarcelan a delincuentes peligrosos. “Desgraciadamente es el gran trabajo que hizo Zaffaroni, va a llevar muchos años cambiar este paradigma”

7 de noviembre de 2017

El juez de Ejecución Penal del juzgado n°2 de La Plata, José Villafañe

El delincuente que en un robo a mano armada mató de un tiro en la frente a Abril Bogado, de 12 años, gozaba de una libertad anticipada concedida por José Villafañe, juez de Ejecución Penal del juzgado n°2 de La Plata.

“Un asesino que nunca tenía que haber estado en ese lugar sino tras las rejas. Un juez que ya había asesinado en otro fallo con su firma“, dice un comunicado de las Madres del Dolor.

El juez Villafañe, que todas las mañanas se dirige a su despacho ubicado en la calle 68, n°627 de la capital bonaerense (0221-4823654-4228486), está orgulloso de su trabajo. En el año 2015, concedió una entrevista al diario platense El Día, para explayarse sobre sus funciones: “Los derechos humanos son para todos, inclusive para los presos”, decía, explicando que su responsabilidad era, además de monitorear el cumplimiento de la condena, “verificar el cumplimiento de los derechos humanos de las personas bajo la tutela del Estado”.

Abril Bogado, 12 años, asesinada de un disparo en la cabeza durante un asalto

Además, explicaba con toda desenvoltura que muchas decisiones de reducción de condena estaban principalmente motivadas “por el mal estado del sistema carcelario”. En esto, sigue las consignas de la Procuración Penitenciaria, organismo creado bajo el kirchnerismo, que postulaba, como solución al hacinamiento carcelario, no la construcción de prisiones, sino la liberación de presos. En un proyecto de ley proponían que, si una cárcel llegaba al 90 por ciento de su capacidad, se autorizara “la reducción en hasta un 25 por ciento de los plazos previstos en el régimen de progresividad de la pena privativa de la libertad”, además de “analizar e impulsar indultos, conmutaciones de penas (y) medidas alternativas a la pena de prisión o la prisión preventiva”.

Esta ley no se aprobó, pero rige de hecho en el espíritu de jueces como Villafañe.

“¿Y a éste cómo lo hago zafar?”, es la memorable frase del ex juez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni que viene a la memoria en este momento. Es el espíritu que ha campeado en los últimos años por tribunales y universidades. Una ideología letal para miles y miles de argentinos víctimas de la violencia delictiva. El papel de los jueces es “limitar el poder punitivo del Estado” (sic); un concepto que no figura en nuestra Constitución pero ha sido erigido al nivel de doctrina en el derecho argentino por una corriente abolicionista que reniega de la ley que debe aplicar.

Esto explica la plaga de jueces de Ejecución Penal –los que deben velar por el cumplimiento de las condenas- que conceden beneficios a delincuentes contra la opinión de los peritos.

Matías Bagnato

“El juez Villafañe mató con su firma a Abril Bogado dejando libre a su asesino”, expresó Matías Bagnatto, el único sobreviviente de la masacre de Flores. “Da bronca porque esto se repite todo el tiempo –dijo a Infobae-. Hablamos de lo mismo que hizo Axel López, o el juez Carlos Rossi [que liberó al violador y asesino de Micaela García]. A mí me lo dijo Axel López en la cara, que lo obligaban a liberar presos porque tenían las cárceles saturadas. Es un argumento que usan muchos jueces de ejecución para liberar. Por eso digo que es importantísima la participación de la víctima en el proceso de ejecución penal justamente, porque no les va a ser tan fácil firmar si tienen que llamar a la víctima y escucharla”.

 No estamos hablando de jueces que se equivocan; cuando tenés cuatro casos y los cuatro terminan en muerte, ¿qué me vienen con que se equivocó?  (Bagnato)

“No estamos hablando de jueces que se equivocaron –sostiene-; su conducta es así, continuamente lo hacen. Cuando tenés cuatro casos y los cuatro terminan en muerte, ¿qué me vienen con que se equivocó? Son tipos que ya tienen esa conducta de desestimar informes, de no leer las causas…”

 Villafañe es tan reincidente como el delincuente que liberó

El juez Villafañe es tan reincidente como el delincuente que liberó. Lo que hizo en 2015 con Echegaray, ya lo había hecho antes. En el año 2012 fue objeto de un pedido de juicio político por conceder salidas transitorias a Diego Perotti, a pesar de que la agente fiscal Beatriz Castellanos había advertido que “no se encontraban dadas las condiciones para el otorgamiento del beneficio”. Perotti ya había gozado de una salida transitoria y no había cumplido las reglas. El Servicio Penitenciario Bonaerense, con toda lógica, consideró inconveniente volverle a otorgar las salidas laborales, pero el juez desoyó el consejo. Esta vez el preso salió y no volvió. Más aun, aprovechó el favor que le hizo Villafañe para masacrar a toda una familia y enterrarla en los fondos de una vivienda que quería usurpar. El hecho fue conocido como la masacre de Hudson.

El juicio político no prosperó, y eso le costó la vida a Abril Bogado, en el intento de robo a su familia en la madrugada del domingo.

El autor del asesinato es otro beneficiado por el juez Villafañe: José Edgardo Echegaray Biel, “Pepito”, de 32 años, que debía cumplir condena hasta julio de 2018, pero fue liberado anticipadamente, el 22 de julio de 2015.

La condena por la cual estaba preso en la Unidad 18 de Gorina no era por un delito menor: robo agravado y tentativa de homicidio, cometidos en 2012.

El Servicio Penitenciario Bonaerense consideró inconveniente la liberación anticipada de Echegaray; en una requisa le habían encontrado una faca y un celular. Pero el Juzgado de Ejecución Penal Nº 2 desoyó el consejo y lo liberó.

Echegaray era multi-reincidente, vale aclarar. En 2004, había sido arrestado por robo calificado. “Zafó”, diría Zaffaroni. En agosto de 2005 fue detenido otra vez por tentativa de robo. En agosto de 2010, otra tentativa de robo calificado.

Ahora, cuando lo arrestaron por el crimen de Abril Bogado, dijo: “se me escapó el tiro”. Ese es justamente el motivo por el cual el robo con armas es agravado y debe ser castigado en proporción. De haber recibido la condena merecida en sus primeros delitos, Echegaray no se habría encontrado en condiciones de reincidir con tanta facilidad. El que sale a robar con armas puede matar y con demasiada frecuencia mata aunque no sea la intención inicial. Algo que para los jueces abolicionistas no cuenta.

Matías Bagnato fue recibido en Olivos por el presidente Mauricio Macri la semana pasada. “Le dije que si ahora van a hacer un cambio de Código hay que limitarles las facultades de excarcelar a los jueces, no hay que dejarlo librado al arbitrio ‘el juez podrá…’, porque luego te dicen que los informes no son vinculantes, que ellos no pueden hacer futurología, siempre tienen una herramienta de donde agarrarse”.

“¿Los jueces de ejecución para qué están? Ellos tendrían que aplicar una lógica pero no lo están haciendo. Entonces o lo limitamos con las leyes o dejamos de gastar plata en pagarle a esta gente y ponemos una computadora y cuando cumplen equis años los soltamos”, dice Bagnato.

Hay algo de desesperanza o de cansancio en sus comentarios porque esto “no es algo nuevo”. “A lo largo y a lo ancho de la Argentina tenemos muchos casos como el de Abril, lo que pasa es que no se hacen públicos, tal vez porque no pasan acá en Capital. El tema es no tener que esperar que pasen estas cosas porque hay una realidad: esto dura dos días, mientras haya presión, es triste pero es así. Dura dos o tres días, nos olvidamos, y volvemos a hablar de esto cuando ocurra otro caso”, se lamenta.

“Eso es el Gran Bonete –dice por su parte Diana Cohen Agrest, fundadora de la asociacion civil Usina de Justicia-, porque cuando uno habla con los jueces ellos dicen que es el Poder Legislativo el que tiene que modificar las leyes y cuando hablás con el Poder Legislativo te dicen que son los jueces que interpretan con discrecionalidad”.

“Estoy preocupada –agrega- porque se viene una reforma del Código Penal y hay cosas que se mantienen incólumes. El concepto de peligrosidad, que es el que los jueces de Ejecución penal se niegan a aplicar cuando evalúan las salidas anticipadas y otros beneficios, tampoco va a estar en el nuevo código…”

Usina de Justicia recusó dos veces a Zaffaroni ante la CIDH. Primero cuando era candidato. “Y luego una segunda vez, en julio de 2016, por su ostensible militancia partidaria, y lo hicimos por correo electrónico, porque nos informaron que esa era la única vía. Jamás nos respondieron y cuando un abogado fue en representación nuestra a preguntar en Washington qué había pasado con eso le respondieron que la persona que recibía el correo electrónico era una señora muy viejita que casi nunca lo abría. Es una vergüenza pero eso fue lo que nos respondieron. Una tomada de pelo”.

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Mensaje recibido de parte de la asociación “Madres del Dolor”, el 7 de Noviembre de 2017:

“Abril Bogado

Tenía 12 años. Pasó una noche junto a su familia. Es fácil imaginarla en la fiesta, en sus primeros años de adolescencia. Niña aún.

Lo que su familia nunca se imaginó es que esa fiesta iba a ser la última para Abril y la última feliz para ellos. Ya nada va a ser igual.

Si vemos lo que ocurrió esa noche, es difícil de creer.. Un asesino que debería estar preso porque ya tenía más de tres condenas, estaba “gozando” de una libertad asistida. Y un Juez, Jose Nicolas Villafañe, ignoró los informes del servicio penitenciario para otorgárselo.

Ahora van a decir que lo que hizo el Juez es lícito, dentro de los parámetros de la ley. Pero son los jueces quienes tienen que determinar dentro de lo lícito, qué es honesto, qué va de la mano con el sentido común. ¿Es lógico que un condenado por 3 delitos tenga un beneficio? NO.

¿Cuándo van a entender los jueces que una irresponsabilidad suya destruye vidas? ¡Los Jueces matan con sus firmas!

Se sigue engrosando la lista de jueces que causan asesinatos y violaciones.

Y el detenido por este crimen ahora dice que “se le escapó el tiro”. ¿Realmente importa? ¿Qué hacía en la calle a las 4 de la mañana cuando estaba con 3 condenas en su haber? ¿Qué hacía con un arma en sus manos?

Un asesino que nunca tendría que haber estado en ese lugar sino tras las rejas. Un juez que ya había asesinado en otro fallo con su firma.

¿Y ahora? No encontramos palabras. Hablamos de dolor lacerante, vacío en el alma, pero es más que eso. Te arrancan a tu hijo de tus brazos. Lo destruyen. Le pegan un tiro en la frente y se van.

Ahora comenzaremos a escuchar a quienes dicen que quienes arruinan, destruyen, desgarran nuestras vidas tienen Derechos. Derecho a que sus caras no sean mostradas en comisarías, Derecho a que todos les paguemos abogados, Derecho a visitas higiénicas, etcétera, etcétera.

Abril, no sabemos dónde estarás pero en nombre de los argentinos, te pedimos Perdón.”

1 Comment on "Desatinos en la Justicia. La lucha ahora será entre “contaminados” y “no contaminados”"

  1. Vicky Truddel | 7 noviembre, 2017 at 10:03 pm |

    La única forma de sacarse a todos los jueces corruptos o imbéciles de encima es presionando con marchas, solicitadas en los medios y cualquier otra actividad que se sostenga en el tiempo. Hay que ganarles a los sinverguenzas que los mantienen en esos lugares

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