Cuando la codicia y la estupidez se toman de la mano, y en un marco de corrupción, muchos terminan en la lona …

El principal responsable de la estafa, en una de sus habituales presentaciones promocionales

En la Argentina se juzgará a un audaz e inescrupuloso sujeto que se aprovechó de la vulnerabilidad mental de miles de ciudadanos

Es lo dicho: La mezcla que se genera entre la codicia, y la motivación equivocada de ingenuos y desprevenidos ciudadanos, puede serles fatal a éstos, y a sus familiares. Es algo parecido a lo que sucede con la ludopatía, la pasión descontrolada que genera el juego.

Quienes posibilitaron una importante estafa manifestada en la Argentina en los últimos años, lo hicieron a sabiendas de la ilegalidad y el riesgo de perder importantes sumas de dinero, y prefirieron ignorar ese riesgo, involucrándose en un negocio que claramente mostraba que algo oscuro contenía. Son aquellos que hoy han perdido muy importantes sumas de dinero a través de los negocios que les ofrecía la financiera “trucha” HOPE FUNDS, porque les faltó un elemental, básico pero muy importante, instinto que un simple hombre de pueblo sí tiene, y lo ejercita debidamente con sólo observar la cara y los gestos de quienes se le acercan, su modo de vestir y presentarse, su léxico. Con eso les basta para calificar adecuadamente a cada uno de quienes trata.

ENRIQUE BLAKSLEY, hoy en prisión, un joven que arregla su cabello de un modo vulgar, así como lo es su vestimenta y su postura entera personal, lo que se manifiesta hasta en sus mínimas expresiones, aquellas que no hace falta siquiera ver personalmente porque con una fotografía basta, sólo podía engañar a los menos cautos y prudentes, los más atropellados y desesperados por juntar plata fácil. Una versión más doméstica de los kirchneristas. Cualquier individuo atento recibiría rechazo al ver el aspecto de este falso financista, y al observar cómo funcionaba su estilo marketinero. Incluso aquí juega, en esas producciones promocionales, aunque relativamente, la responsabilidad moral de todos los participantes más destacados, como los deportistas que se prestaron a su juego, algunos de destacado nivel internacional.

A los afectados les faltó también información elemental, porque este tipo de estafas como la que hoy tiene en prisión a su principal responsable, ya han sucedido de modo repetido en otros lugares del mundo.

El caso también es conocido como sistema piramidal, pero en realidad cualquiera sea el modo aplicado, de base, como esquema fundamental, contiene siempre elementos fácilmente visibles, que los incautos no consideran, como producto de su debilidad mental, temporal o permanente, lo que les cierra su entendimiento. Es la codicia, propiamente dicha.

Esa desatención es la fatal.

Aunque el delincuente organizador de tan sofisticado estilo de estafa, dicho esto por el particular marketing aplicado, no será responsable ni propia víctima, finalmente, de la totalidad de los reclamos que implican su estafa, porque habrá muchos afectados que no podrán hacer el reclamo judicial, por la necesidad de ocultar la proveniencia del dinero entregado a la “financiera”. Es decir, un sistema de estafa que atrae también a otros delincuentes.

Este Portal advirtió en su momento, a un inversionista menor, inexperto, acerca de los riesgos que este tipo de negocio presenta, y recibió como respuesta calificaciones desagradables personales, referidas a la falta de confianza, y a la sospecha infundada, etcétera.

Hoy integra, esta víctima, el importante listado de reclamantes ante la Justicia. Es de desear que él, como el resto de sus pares en esta desgracia, recuperen al menos una parte de sus inversiones. Y que el caso les sirva de experiencia …

Además, suena a ironía el nombre puesto al negocio. Ojalá los acreedores mantengan la “esperanza” de cobrar.

1 Comment on "Cuando la codicia y la estupidez se toman de la mano, y en un marco de corrupción, muchos terminan en la lona …"

  1. Enfermito, como sus clientes y como el entorno todo donde ha de haber vivido

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