CORTITAS: Triste papel el de la Policía – El relativismo también mata – No más lloriqueos …

Sin misión, escasa formación y entrenamiento, y los más vulnerables. Pagan con su vida las improvisaciones ajenas

Como es habitual en el Portal, en esta columna los temas que merecen más urgente atención

Para la Edición de hoy, una gran diversidad en las cuestiones abordadas. Aquí están:

  • Triste papel el de la Policía

Cualquier ciudadano puede comprobar, sin demasiada molestia, el triste papel al que está sometida la Policía hoy en la Argentina, tanto la de La Ciudad, como la Federal y las provinciales, situación que padecen de igual modo la Prefectura Naval y Gendarmería Nacional. Es como si sus integrantes hubiesen pasado a ser una especie de veedores pasivos, que sólo actúan cuando hay algún acontecimiento que no implique un riesgo de molestar a los grupos de izquierda o kirchneristas, que es la misma cosa, en definitiva. De allí que cuando sucede algún hecho que no pueda constituirse en un suceso de tales consecuencias, se aparecerán varias unidades, haciendo un fenomenal ruido –y normalmente circulando de contramano y a toda velocidad, exponiendo a serios riesgos a las personas-, para intervenir en un simple hecho de tránsito, el que con la presencia de un solo efectivo que sepa hacerse respetar, bastaría. Allí comienza algo que podría llamarse “teatralización compensatoria”, para intentar mejorar esa triste imagen que da un Policía instalado en una determinada esquina, dejando suceder lo que fuere, que incluso ponga en serio riesgo de vida a la población, no vaya a ser cosa que se lo considere un “represor”, lo que sería utilizado inmediatamente por grupos de vándalos que saldrían a la calle con palos y piedras para convertir todo en una batalla campal. O se teme además ahora, que se organicen unos cuantos habitantes del conurbano duro y se arrimen a la ciudad vestidos de “Mapuches”, con el esperable apoyo de los dirigentes kirchneristas más desubicados e ignorantes que puedan encontrarse (los que no son pocos, claro está).

El público retiene en sus retinas y memorias lo acontecido recientemente en ocasión de una visita con autorización judiclal (¿?), a un reducto ocupado ilegalmente, por sujetos que dicen pertenecer a una casta privilegiada, y con graves antecedentes criminales, y se hacen llamar “Mapuches”, cuando mucho se sabe acerca del origen verdadero de ese colectivo primitivo y de la falsedad de sus reclamos. Esos sujetos, en una fotografía debidamente distribuida, aparecen en la imagen “palpando de armas” a las fuerzas policiales que debían entrar, cumpliendo órdenes regulares, al emplazamiento aludido.

Un hecho como el relatado ya parece el colmo, pero también lo es que un ciclista, y en ocasiones también un motociclista, circule por la vereda poniendo en riesgo de vida a los paseantes, niños, jóvenes, adultos o ancianos. Esos alienados transgresores, o quienes circulan a altísima velocidad en cualquier tipo de vehículo y transgrediendo las normas de tránsito más elementales, son vistos por personal Policial, destacados en distintos puntos de la ciudad o de las rutas, quienes están imposibilitados de actuar, por lo que se sabe.

El ciudadano puede probar, por otra parte, la veracidad de lo aquí expresado, de un modo por demás de sencillo, reclamándole su quietud y silencio al Policía apostado en el lugar, siempre que este no se encuentre en alegre tertulia con sus compañeros o dedicado a escribir mensajecitos en su Celular, lo que también es un descuido de sus funciones, totalmente inaceptable.

Claro que, al reclamarle tal actitud de inoperancia al uniformado, de éste, el reclamante recibirá la respuesta que el mismo tiene colocada en su casette: “No podemos hacer nada …”. ¿Quién es el que les ordena proceder de ese modo …?. ¿Para qué sostienen los ciudadanos, el costo de tan costosa Policía, si esta se mantiene inoperativa?.

Lo más triste y paradójico de toda esta historia, es que esos Policías son quienes suelen morir bajo las balas de quienes tienen todo permitido y garantizada su impunidad. Estos jóvenes uniformados suelen dejar a niños de corta edad, sin padre o madre mientras los funcionarios responsables de la Seguridad, visitan los velatorios de los Policías, después de asegurarse que no los echarán del lugar, con cara de circunstancia. ¿De qué tipo de circunstancia …?. El lector ya conoce la respuesta …

  • El relativismo también mata

El relativismo pernicioso, el mismo que suele graficarse con una expresión muy escuchada en la Argentina cuando alguien advierte del peligro que puede representar determinada situación o acontecimiento pero que suele ser negada o ignorada a propósito por cuestiones de afectación de intereses personales o empresariales que hasta en ocasiones están por encima de la salud humana. “No pasa nada …”, suele escucharse ante alguna advertencia como la señalada, respuesta también dada por los vagos o irresponsables. Ese relativizar los posibles riesgos, los informes y versiones circulantes de buen origen, es lo que utiliza la mentira en tantas ocasiones, para evitar, precisamente, que la verdad quede en evidencia.

El motivo de este comentario no es posible presentarlo todavía como algo absolutamente comprobado, pero las sospechas del riesgo que representaría para la salud humana un conocido producto químico muy utilizado en la agricultura, como lo es el denominado “Glifosato”, amerita una imprescindible campaña de información pública, proveniente de los organismos más prestigiados en el mundo. Pero prestigiados en serio y no los que son utilizados por quienes manejan intereses comerciales.

De hecho, hasta el momento, han reaccionado muy pocos Medios al respecto, a nivel nacional. Pero algunos de los más importantes del mundo, han hecho los deberes, en esta cuestión. Así puede verse el caso del francés LE MONDE, el que en una de sus Ediciones de la última semana tituló así el caso: “Papeles de Monsanto, desinformación organizada alrededor del glifosato”, y con una imagen destacada, mostrando lo que el citado Medio titula “Almacén de Roundup – botijas de glifosato, en Zárate, Argentina, en Mayo de 2014”, muy gráfica y a la vez dramática, si se comprueba la denuncia que muestra el Diario, previo a la instalación de la imagen aludida: “Le Monde muestra cómo la poderosa firma estadounidense ha publicado artículos co-escritos por sus empleados y firmados por científicos para contrarrestar la información denunciando la toxicidad del glifosato”.

Con lo cual aquel que no se había enterado todavía de la noticia, con lo ya transcripto la conocerá.

Algo que provoca escalofríos por cuanto la imagen que reproduce el Medio nombrado, es un enorme galpón ubicado en la localidad de Zárate, en el Norte del conurbano bonaerense, conteniendo toneladas del producto hoy cuestionado. Y ese se supone que es tan sólo uno de los casos porque dicho elemento ha tenido y tendría todavía, un uso muy intenso en el país.

Resulta curiosa la actitud de los Medios nacionales de darle tan escasa trascendencia a la información. O tal vez sea fácil imaginar las posibles razones de ello …

ENFOQUES POSITIVOS a lo largo de los últimos años hizo algunas observaciones al respecto, pero siempre aparecía el clásico relativismo, que pone dudas sobre las advertencias. Ojalá pueda desde ahora aclararse semejante denuncia.

  • No más lloriqueos …

Un tema que parece caído del Editorial de la presente Edición, sobre el que bien puede suponerse que ha quedado suficientemente explícito, y sin embargo he aquí otro comentario que en todo caso lo reforzará.

Y tiene que ver con un nuevo cuestionamiento que recibe el actual Gobierno, en especial de parte de quienes lo votaron.

Ahora los argentinos piden, con toda razón, que quienes provocan daños al patrimonio del Estado se hagan cargo de los gastos. Es lo lógico y más que razonable, pero sin embargo en el Gobierno Nacional sólo se limitan a lloriquear frente a algunos sucesos que terminan perjudicando a los contribuyentes. Y son los hechos en los cuales las protestas u otros actos ilícitos, provenientes de grupos de opositores  visiblemente organizados por el kirchnerismo y otros grupos combativos desde la izquierda, terminan generando perjuicios económicos al Estado, además del pésimo ejemplo que genera la impunidad con que lo hacen.

El último de estos casos, dentro de los más notables, lo han constituido las amenazas de colocación de explosivos en las escuelas. La distracción de Fuerzas y de esfuerzos al respecto, según un reciente informe oficial, ha demandado en el último mes, una cifra que supera a los 30 Millones de pesos. ¿Quién paga ese gasto, acaso los jueces que tardan menos de 24 horas en liberar a los responsables descubiertos?.

Antes los daños fueron recibidos por la Plaza de Mayo, la Catedral de Buenos Aires, el edificio histórico del Cabildo, entre otros. Y el Gobierno mete la mano en el bolsillo …, de los contribuyentes …

Es probable que los cuestionamientos de este tipo, de parte de la población, tomen más fuerza cada vez, en especial después de las próximas elecciones, cuando se habrán terminado –es de suponer- las excusas para justificar lo injustificable, esa suavidad con que se sigue tratando a quienes atentan contra el país, sus ciudadanos, su economía, seguridad y hasta la vida misma.

“El Gobierno tiene la vaca atada …”, dirían algunos con relación al resultado de ciertas encuestas que lo muestran ganancioso –y hasta holgadamente-, en las elecciones del 22 del corriente mes. Pero atención que de entre los que lo votaron en las primarias tal vez esta vez haya quienes no lo hagan, por culpa de esa actitud de debilidad en las gestiones elementales y obligatorias del Gobierno.

4 Comments on "CORTITAS: Triste papel el de la Policía – El relativismo también mata – No más lloriqueos …"

  1. Y TAMBIEN COMO LO DIGO EN LA NOTA SOBRE LOS JUECES AQUI LO QUE HACE FALTA ES QUE LA POLICIA TAMBIEN HAGA LO QUE DEBA HACER

  2. Los mismos policías se sienten avergonzados porque ante la gente ellos quedan como unos haraganes. Muchos quisieran meter presos a todos los que hacen daño en la calle y no los puedne tocar

  3. HACE AÑOS QUE UNO VE LAS DENUNCIAS Y SOSPECHAS POR LOS PRODUCTOS DE MONSANTO Y NUNCA PASÓ NADA. HAY QUE DAR GRACIAS A QUIENES HAN EXPUESTO EL PROBLEMA ANTE EL PÚBLICO. IMAGINEMOS SI ES VERDAD LO DEL RIESGO QUE CREAN ESOS FERTILIZANTES O PESTICIDAS SOSPECHADOS Y LUEGO DE MIRAR HACIA ATRÁS Y RECONOCER EL TENDAL DE MUERTOS Y ENFERMOS QUE HABRÍAN PROVOCADO YA SERÁ TARDE Y UNA VEZ MÁS LA MENTIRA Y LA MALDAD HABRÍAN TRIUNFADO. NADA SE VA A HACER CON IR A BUSCAR A QUIENES FALSEARON LOS INFORMES, SI ESA FUERA LA REALIDAD. LOS MUERTOS Y LOS ENFERMOS YA ESTÁN. ¿A QUIÉN CREERLE AHORA Y QUIÉN ES CAPAZ DE INVESTIGAR ANTE UN PODER TAN FUERTE QUE SI ESTUVIERA FALTANDO A LA VERDAD NO DEJA DE TENER EN SUS MANOS LA MANIPULACIÓN DE LA INFORMACIÓN?

  4. Es cierto lo de la desorientación que muestran los y las policías que están en la ciudad y que demuestran no contar siquiera con una preparación referida a la forma de estar parados y atentos a lo que sucede a su alrededor ya que casi siempre se los ve hablando por teléfono o conversando con sus compañeros en grupos de dos, tres o más lo que significa que dejan objetivos sin cubrir

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