Continúa Taiwán con reclamos por su exclusión de la 70a Asamblea Mundial de la Salud

Una de las más recientes reuniones del organismo internacional cuestionado

La comunidad de esa nacionalidad en la Argentina, realizó una importante reunión en Buenos Aires para explicar el triste caso

Días atrás se reunió en Buenos Aires la comunidad taiwanesa en la Argentina, ante un nuevo atropello de parte del organismo internacional dedicado a la promoción y cuidado de la salud, el que no ha considerado la asistencia de ese país, el que ha logrado un gran desarrollo tecnológico y científico en materia de Medicina.

Una nutrida concurrencia coronó el acto, al que asistió el Embajador ANTONIO HSIEH, a cargo de la Oficina Comercial y Cultural de Taipei en la Argentina.

En la ocasión, la nombrada comunidad, presentó una declaración que a continuación se transcribe textualmente:

“Declaración de la comunidad taiwanesa en Argentina:
La OMS necesita de la participación de Taiwán

En el año 2017, la comunidad taiwanesa convocó a los medios de prensa para informar la lamentable exclusión de Taiwán de la 70a Asamblea Mundial de la Salud, que se realizó del 22 al 31 de mayo de 2017. Aquella omisión de la Organización Mundial de la Salud –OMS- llevó al gobierno de Taiwán a expresar su “profunda insatisfacción y condena”  frente a un acto que lesionó los derechos de sus 23 millones de ciudadanos y cortó con un eslabón clave en la protección mundial de la salud.

Hoy, casi un año más tarde de aquel llamado, sentimos –una vez más- la necesidad de expresar nuestra preocupación ante la próxima realización de la reunión de la Asamblea Mundial de Salud. Al día de la fecha, Taiwán no ha sido invitada como miembro observador, tal como lo fuera hasta el año 2016.

Taiwán fue el primer país de Asia en implementar un programa de seguro nacional de salud –NHI-, con una tasa de cobertura del 99,9 por ciento. Desde su implementación, la República de China (Taiwán) es referente mundial en cuanto a cobertura universal de salud se refiere. Con este programa, la expectativa de vida se ha elevado de 74,5 a 80,2 años y el gasto médico representa solo el 6,3 por ciento del PIB. Al compartir su experiencia con la OMS y con otras naciones, Taiwán ofrecería valiosas lecciones de atención médica de calidad y asequible para todos.

La exclusión de la Asamblea Mundial de la Salud pone en riesgo el sistema mundial de seguridad sanitaria y amenaza el derecho a la salud de las personas. Taiwán queda vulnerable a la transmisión transfronteriza y cruzada de patógenos de enfermedades contagiosas, lo cual podría favorecer una mutación o recombinación genética, dando lugar a nuevos agentes infecciosos. Al no participar plenamente en las reuniones técnicas, en los mecanismos y en las actividades de la OMS, solo puede adquirir información médica y sobre enfermedades en forma tardía en comparación con los miembros de la OMS. Este sistema resulta insuficiente y es imperioso que estas graves lagunas sean subsanadas.

La ausencia de Taiwán en la Asamblea Mundial de la Salud es un obstáculo que está en contra de los principios de la Carta Magna de dicha organización y que resulta injusta para los 23 millones de habitantes de Taiwán y para la salubridad mundial. A pesar de toda exclusión, Taiwán contribuye a la mejora de las redes regionales y mundiales de prevención de enfermedades y se esfuerza por ayudar a otros países a superar desafíos de la atención sanitaria.

Por lo dicho, los miembros de la comunidad taiwanesa en Argentina reclamamos nuevamente por el respeto a los derechos fundamentales de la salud de los 23 millones de habitantes de Taiwán. Asimismo, solicitamos a la OMS que Taiwán no sea arrojada a un vacío en la protección de la salud mundial. Las contribuciones de Taiwán son suficientes para obtener la calidad de miembro de Organización Mundial de la Salud y, por lo tanto, los derechos fundamentales del pueblo taiwanés no deben ser sacrificados por objetivos políticos.

El objetivo es alcanzar juntos la visión de la OMS y garantizar el acceso a la salud como derecho humano fundamental. La salud no reconoce fronteras ni cuestiones políticas.”