A propósito de los consejos que le dio EDUARDO EURNEKIAN a ALBERTO FERNÁNDEZ

El autor de la obra, Juan Pablo Cardenal

Son los referidos al peligro que representaría acudir al financiamiento chino, si fuese Presidente

EDUARDO EURNEKIAN fue entrevistado hace algunas semanas por la Agencia internacional BLOOMBERG, en la cual el principal accionista de la CORPORACIÓN AMÉRICA le advirtió a ALBERTO FERNÁNDEZ, candidato presidencial del FRENTE DE TODOS, acerca de los peligros que implicaría para la Argentina y para su Gobierno, si ganase las próximas elecciones presidenciales de la Argentina, buscar financiamiento en China, aconsejándole además que sí vería como altamente favorable, que nuestro país se mantuviese alineado con los Estados Unidos.

Además EURNEKIAN le advirtió acerca de un empobrecimiento seguro para la Argentina, si se diera el acercamiento a China que este Empresario rechaza.

Este hecho inspiró a ENFOQUES POSITIVOS a recordar la existencia de un libro que ya oportunamente fue nota en el Portal, a través de una entrevista exclusiva a su autor, obra que contiene, e informa, a través de varios capítulos, los mecanismos de acercamiento hacia los países de nuestra región, que aplica China, tratando de manipular las economías y la política de estos. La Argentina favoreció ya ampliamente a China en muchos aspectos, en ocasión del Gobierno kirchnerista y también a través del de MAURICIO MACRI, quien, como es bien sabido, emplea la fuerte herencia de una muy cercana relación con el país asiático, que le dejó su padre, FRANCO MACRI.

El libro se titula “El ´poder incisivo` de China en América Latina y el caso argentino”, obra de la cual se transcribirá sólo la primera parte de su Capítulo I.

El libro fue escrito en 2018, por JUAN PABLO CARDENAL, con la colaboración de LUDMILA GONZÁLEZ CERUTTI, Periodista, esta, del Observatorio de Relaciones Internacionales y Derechos Humanos de CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina).

JUAN PABLO CARDENAL es un reconocido investigador periodístico nacido en España y residente en Suiza, que ha destinado importante tiempo de su valiosa carrera a conocer la realidad cultural y política de China. Es autor de libros sobre este tema y activo columnista de los más reconocidos Medios europeos.

El Portal transcribirá a continuación sólo la primera parte de su Capítulo I, sector titulado: “China en América Latina: El inventario de su influencia”, con la autorización del autor y de los Editores de su obra, en el entendimiento de que tan solo con el fragmento de un capítulo, el lector podrá valorar la calidad y valor de la información que el libro contiene:

He aquí la transcripción señalada:   

“A finales de 2016, durante la visita del presidente chino Xi Jin- ping a Perú, China lanzó un nuevo Libro Blanco sobre su política en América Latina y el Caribe. Fue un momento oportuno para hacerlo, dados los cambios políticos en todo el continente: la inestabilidad política y recesión económica en Brasil, la agitación en Venezuela, las perspectivas de cambio en la relación de la región con Cuba, y la alternancia política en Perú y Argentina, entre otros eventos. Sin embargo, también han surgido nuevas motivaciones. Pese a que China está cada vez más activa en la región, el entorno operativo para el gobierno chino supone hoy un mayor desafío que en el pasado.

A pesar de la llamada de las élites regionales a un mayor compromiso económico con China, algunas voces críticas en América Latina plantean su preocupación por la relación comercial asimétrica, los términos de los préstamos chinos, las condiciones laborales y el impacto ambiental de los proyectos de inversión chinos. Aunque esas voces son minoría y a menudo no tienen mucha visibilidad, es quizá por esta razón que el citado Libro Blanco enfatiza una serie de iniciativas que Pekín ha propuesto desde 2013 para fortalecer las relaciones y la cooperación de China con la región. Más claramente,

establece una estrategia integral de cooperación en múltiples sectores y temáticas, incluidos intercambios de alto nivel en el ámbito político, los medios de comunicación, el mundo académico, y otros campos.1

Según el citado documento, China aspira a «promover la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales mediante una cooperación mutuamente beneficiosa». Para lograr este objetivo, el dinero y el incentivo económico no son ya las únicas herramientas. Pekín ha creado ahora, oficialmente, su propia versión del poder blando, el cual emana de su sistema antidemocrático y se basa en su capacidad de moldear los puntos de vista de otros a través de la cooptación y la persuasión. En la mente de los principales líderes políticos de China, este sutil enfoque no sólo apunta a corregir las percepciones negativas que se derivan del ascenso meteórico y global de su país. Éste está también diseñado para contrarrestar lo que los líderes chinos creen que es un discurso hegemónico occidental de valores dirigidos a fomentar los intereses de Occidente y proyectar una imagen negativa de China.2

Una de las herramientas de poder blando más poderosas de China en América Latina es la llamada «diplomacia entre personas», o people-to-people diplomacy, una clase de diplomacia pública que desempeña un rol central en los objetivos regionales de China. Este enfoque se basa esencialmente en dos acciones: la cooperación entre instituciones y los intercambios personales. Dicho compromiso alcanza casi a cualquier persona considerada influyente en las sociedades locales: desde periodistas, académicos, diplomáticos y estudiantes, hasta emprendedores, políticos y futuros líderes de distintos campos profesionales. Xi reforzó esta estrategia a finales de 2016 cuando declaró, después de haber sido premiado con la Gran Medalla de Honor del Congreso peruano, que China aumentaría las oportunidades de capacitación a 10.000 latinoamericanos en los próximos tres años.3

Junto con los intentos de Pekín de proyectar una imagen de sí mismo como un poder complaciente que comparte objetivos similares de desarrollo y modernización con el mundo en desarrollo, este poder blando ha permitido a China ganarse las simpatías de las élites políticas en toda América Latina4. La percepción entre estas entusiastas élites de que China es un socio atractivo se basa principalmente en su desarrollo económico de las últimas cuatro décadas, su capacidad para navegar a través de la crisis financiera global prácticamente intacta, y su creciente influencia en el ámbito internacional. Que China pueda ofrecer las oportunidades económicas que otros socios internacionales no pueden, junto con la disminución de la presencia de Estados Unidos en la región, son también factores decisivos detrás de la imagen nueva, fresca y amigable de Pekín en América Latina.

En este contexto favorable, la «diplomacia entre personas» de Pekín está demostrando ser efectiva en la construcción de relaciones sólidas y personales con individuos mayormente jóvenes e influyentes de países de toda América Latina, incluida Argentina. El éxito de Pekín se debe en gran medida a las invitaciones que estas personas reciben repetidamente para viajar gratis a China, con distintos propósitos: formar parte de capacitaciones, participar en eventos y programas académicos o de intercambio, y reunirse con colegas de profesión. Si la motivación detrás de este enfoque es atraer gente prominente a la causa de Pekín, está funcionando bien para China.

La cálida bienvenida china, los itinerarios cuidadosamente elegidos que incluyen visitas a lugares simbólicos por su importancia histórica y cultural, y un discurso amistoso dado por los anfitriones chinos tiene efectos hipnóticos en sus invitados extranjeros. El objetivo de tales esfuerzos es que estos visitantes regresen a sus países con una idea benigna de la naturaleza del régimen chino. Para aquellos con un conocimiento previo limitado de China, esta adulación y esta hospitalidad exagerada pueden llegar a nublar la percepción que se hacen de la compleja realidad de China y su sistema político. Un asistente a diversos de estos viajes, entrevistado por el autor, aseguró que durante su viaje se le otorgó una suma de dinero adicional para sus gastos personales5. Animar a los participantes a promover un mensaje positivo de China en sus propios países explica que Pekín invierta en una estrategia de este tipo.

No todas de esas iniciativas implican llevar extranjeros a China. La estrategia del gobierno chino es impulsar de forma activa su influencia en América Latina, exportando programas y actividades dirigidas a la cultura y la educación, por un lado, y a individuos e instituciones del ámbito académico y los medios de comunicación, por otro. Algunas de las iniciativas de poder blando más relevantes de China tienen lugar a nivel regional, lo cual puede ser una cuestión de simple eficiencia. Esta tendencia se ha tornado cada vez más evidente desde 2013, justo después de que Xi asumiera el cargo, pero en realidad cogió velocidad a comienzos de 2015 con la primera re- unión ministerial del Foro China-CELAC 6, celebrado en Pekín. Mediante esta concurrencia anual de altos funcionarios chinos y latinoamericanos, Pekín tiene más a su alcance el poder establecer una agenda regional afín a sus intereses de lo que ha podido lograr dentro de las instituciones interamericanas tradicionales, donde la participación de China es más marginal.

Con China jugando un rol principal, el foro adoptó un plan de cooperación para 2015-2019 que esboza las actividades de diplomacia pública de China en América Latina. Además de iniciativas en otros 13 campos, el plan se centra en tres áreas conectadas con la configuración de las percepciones públicas. En los medios de comunicación, el plan contempla amplios acuerdos de cobertura en radio, televisión y cine, así como cooperación activa para promover los intercambios, las capacitaciones y el trabajo periodístico conjunto. En el ámbito académico y en la educación, China ha prometido intensificar la cooperación, las capacitaciones y los intercambios, los proyectos de investigación y el desarrollo de recursos humanos con instituciones y think tanks, así como incrementar el número de becas disponibles para que estudiantes de América Latina estudien en China. Como resultado de este plan, la cooperación bilateral y el intercambio cultural han pasado de ser esporádicos a estar institucionalizados.”

 

  • 1 Ted Piccone, The Geopolitics of China’s Rise in Latin America, Geo-econo- mics and Global Issues, Paper 2, (Washington DC: Brookings Institution, noviembre de 2016).

 

  • 2 Parama Sinha Palit, «China’s Cultural Diplomacy: Historical Origin, Modern Methods and Strategic Outcomes,» China Currents 12, 2 (2013).

 

 

  • 4 Sergio Cesarín y Gonzalo Tordini, «Poder blando en China en la cooperación Sur-Sur: objetivos y fines de los programas y proyectos de cooperación internacional,» Revista Asia América Latina 1, no. 2 (diciembre de 2016).
  • 5 Entrevista del autor con una fuente anónima. Buenos Aires, 1 de diciembre de 2016.
  • 6 La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, o CELAC, es una organización regional de 33 Estados miembros fundada en 2011 con el ob- jetivo de fortalecer la integración política, social y cultural de la región y estimular su crecimiento económi Todos los países de las Américas son miembros, excepto los Estados Unidos y Canadá. El Foro China-CELAC se estableció en 2014 y celebró su primera reunión en 2015. Cuatro de sus ocho sub-foros están dedicados a campos considerados del ámbito del po- der blando: el foro de los think tanks; el foro de jóvenes líderes políticos; el foro de amistad de persona a persona; y el foro de partidos políticos.

1 Comment on "A propósito de los consejos que le dio EDUARDO EURNEKIAN a ALBERTO FERNÁNDEZ"

  1. Federico Romans | 18 octubre, 2019 at 11:30 pm |

    Viene bien entender hacia donde vamos a caer. Con los chinos está hasta las manos, y tanto él como su embajador en China hacen un enorme esfuerzo para conseguir comprometerse más con ellos. Cuánta plata les dejarán a ellos en lo personal los acuerdos que se firmen con los nochis

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